La educación costarricense enfrenta un serio retroceso que golpea de lleno a la calidad del aprendizaje en secundaria.
El décimo Informe Estado de la Educación (EE), presentado este jueves, reveló que muchos estudiantes de noveno año leen y resuelven problemas matemáticos como si estuvieran en tercer grado de primaria.
El reporte advierte que los adolescentes de entre 15 y 16 años arrastran un vacío académico de al menos cuatro años en comprensión lectora y razonamiento matemático.
En términos concretos, un colegial de secundaria debería tener habilidades propias de su nivel, pero según los resultados de pruebas internacionales como PISA 2022, su desempeño apenas corresponde al de un estudiante de primaria.
Menos recursos, más rezago
El deterioro del rendimiento educativo no ocurre en el vacío. Según el mismo informe, Costa Rica atraviesa el mayor retroceso en inversión pública en educación desde 1980.
Entre 2018 y 2023, el país registró una contracción real del 6% en la inversión total y del 7% en la educación general, una caída que impacta directamente en la calidad del servicio.
El investigador Dagoberto Murillo Delgado explicó que este freno compromete logros históricos y limita avances en áreas estratégicas como la cobertura de escuelas con programas completos, el fortalecimiento de la educación técnica, la enseñanza del inglés desde edades tempranas y la mejora de la infraestructura.
La reducción ha golpeado con mayor fuerza a la educación primaria, que sufrió un recorte del 14% en inversión real. En 2023, su prioridad fiscal se ubicó en apenas un 4,4% del gasto del gobierno general, casi tres puntos porcentuales menos que lo registrado en el año 2000.
El informe advierte que la falta de recursos amenaza con profundizar las brechas educativas, ya de por sí marcadas tras la pandemia, y con frenar los avances alcanzados en las últimas décadas.





































