Cámara de Turismo se opone a zonas de tolerancia para la prostitución y el consumo de drogas en Jacó
Lo mejor es regular las actividades, porque no desaparecerán, responde Francisco González, alcalde de Garabito
La zona de tolerancia que propuso Francisco González, alcalde de Garabito, para mitigar el impacto de la prostitución y el consumo de drogas en Playa Jacó, fue rechazada por la Cámara Nacional de Turismo.
Para los empresarios, el liderazgo turístico del país se construyó sobre la sostenibilidad, la seguridad, la convivencia familiar y el respeto a las comunidades, y no sobre el turismo sexual o el consumo de drogas.
“Costa Rica no debe venderse como un destino asociado al turismo sexual ni al consumo de drogas. Nuestro país se ha posicionado ante el mundo por su riqueza natural, su biodiversidad, su paz, su sostenibilidad y su capacidad de ofrecer experiencias auténticas para familias, parejas, grupos, estudiantes, personas adultas mayores y visitantes de todas partes del mundo. Cualquier mensaje que se aparte de esa visión representa un riesgo para la reputación del destino y para el esfuerzo que miles de empresas turísticas realizan todos los días”, señaló Martí Jiménez, presidente de Canatur.
Para los empresarios, el abordaje debe orientarse hacia el fortalecimiento de la seguridad ciudadana, la prevención del delito, la protección de las personas en condición de vulnerabilidad, el combate a la trata de personas, la prevención de la explotación sexual comercial y una mayor presencia institucional en los destinos turísticos.
En Costa Rica, la prostitución ejercida por adultos de manera independiente y voluntaria es legal, ya que no está tipificada como un delito. No obstante, la ley sí establece penas carcelarias por la trata de mujeres y de menores que pueden llegar a los 10 años de prisiónpara quien promueva o facilite la prostitución.
En cuanto a las drogas, el consumo es legal, pero no su producción ni venta.
Tras reconocer que la prostitución y el consumo de drogas no pueden ser eliminados en ninguna parte del mundo y que la decisión más racional es regular estas actividades para mitigar su impacto negativo, el alcalde de Garabito propone una discusión nacional para decidir sobre una eventual zona de tolerancia.
“Este es un tema que tenemos que discutir como país y ver cómo avanzamos con ello. Es una situación que llena de vergüenza a Costa Rica, pero que podemos ordenar y regular (…) Solicitamos que se regule, que se revise el tema y que se trabaje para evitar lo que hoy pasa por nuestras calles a cielo abierto. Cada vez vemos más cómo la prostitución atrae a mujeres más jóvenes, entonces yo me pregunto: ¿Por qué no tener una regulación donde se certifique que las mujeres tengan una edad mínima de al menos 21 años?”, dijo González.
Estos son temas que la Municipalidad ha venido discutiendo a lo interno y, por ello, González tiene en sus planes usar un terreno de 70 hectáreas que está alejado de Playa Jacó, pero que no está en la montaña.
Según él, al establecer una zona de tolerancia, la zona de la playa sería retomada para el disfrute de las familias en general, a la vez que se reduciría la actividad criminal asociada a la prostitución y el narcotráfico.
“¿Por qué no proponer en nuestro plan regulador varias hectáreas donde se concentren esas actividades, donde podamos otorgar patentes 24 horas? Cuando hablo de las 70 hectáreas es porque revisé varias fincas bien ubicadas, que no están al otro lado de la montaña, sino que están bien ubicadas donde podemos diseñarlo como un condominio de uso mixto que permita patentes 24 horas y así trasladaríamos todo aquello que hoy se da frente a la playa en Jacó. De esta manera, dejemos la playa de Jacó para toda la familia”, explicó el jerarca a La República.