Bottega apuesta por Tamarindo con su primera tienda fuera del GAM
La marca enogastronómica suma su cuarta tienda en el país y fortalece su expansión con una inversión de $450.000 en Guanacaste
Bottega abrió su nueva tienda en Tamarindo, Guanacaste, y marcó su primera expansión fuera del Gran Área Metropolitana.
La empresa reforzó su presencia nacional con esta cuarta sucursal, que se suma a Escazú, Nunciatura y Santa Verde en Heredia.
La marca destinó $450.000 para crear un espacio donde el vino, la gastronomía y la experiencia del cliente se integran en un solo concepto.
La elección de Tamarindo respondió al movimiento constante de la zona y al sólido crecimiento en ventas registrado por la región.
La tienda cuenta con 272 metros cuadrados y ofrece áreas dedicadas al vino, productos gourmet y alimentos de alta calidad.
El espacio incluye una sala para catas y actividades enogastronómicas guiadas por un sommelier y un equipo especializado.
La apertura generó cuatro empleos directos y cerca de 50 empleos indirectos vinculados al proceso operativo y logístico.
“La expansión hacia Tamarindo es un paso importante en nuestro plan de crecimiento nacional”, afirmó Sofía Poma-Murialdo, gerente de Mercadeo y Relaciones Corporativas.
La ejecutiva destacó el impacto local: “Buscamos ofrecer calidad y también contribuir al desarrollo de las comunidades donde operamos”.
Bottega Tamarindo se integró al turismo internacional y a los residentes, ofreciendo experiencias que combinan vino, gastronomía y cultura.
La marca resaltó que la tienda refleja sus valores de servicio, integridad, empatía y compromiso con sus clientes.
Con esta apertura, Bottega reafirmó su apuesta por la innovación, el crecimiento sostenido y la inversión responsable en Costa Rica.
La empresa invitó al público a seguir sus actividades y experiencias a través de sus redes sociales en @ottega abrió su nueva tienda en Tamarindo, Guanacaste, y marcó su primera expansión fuera del Gran Área Metropolitana.
La empresa reforzó su presencia nacional con esta cuarta sucursal, que se suma a Escazú, Nunciatura y Santa Verde en Heredia.
La marca destinó $450.000 para crear un espacio donde el vino, la gastronomía y la experiencia del cliente se integran en un solo concepto.
La elección de Tamarindo respondió al movimiento constante de la zona y al sólido crecimiento en ventas registrado por la región.
La tienda cuenta con 272 metros cuadrados y ofrece áreas dedicadas al vino, productos gourmet y alimentos de alta calidad.
El espacio incluye una sala para catas y actividades enogastronómicas guiadas por un sommelier y un equipo especializado.
La apertura generó cuatro empleos directos y cerca de 50 empleos indirectos vinculados al proceso operativo y logístico.
“La expansión hacia Tamarindo es un paso importante en nuestro plan de crecimiento nacional”, afirmó Sofía Poma-Murialdo, gerente de Mercadeo y Relaciones Corporativas.
La ejecutiva destacó el impacto local: “Buscamos ofrecer calidad y también contribuir al desarrollo de las comunidades donde operamos”.
Bottega Tamarindo se integró al turismo internacional y a los residentes, ofreciendo experiencias que combinan vino, gastronomía y cultura.
La marca resaltó que la tienda refleja sus valores de servicio, integridad, empatía y compromiso con sus clientes.
Con esta apertura, Bottega reafirmó su apuesta por la innovación, el crecimiento sostenido y la inversión responsable en Costa Rica.
La empresa invitó al público a seguir sus actividades y experiencias a través de sus redes sociales en @bottegacr.