Como Especialista en Derecho de personas menores de edad, Derechos Humanos y Educación para la paz, me dirijo a la opinión pública y, sobre todo, a quienes aspiran a ocupar la Presidencia de la República, en un momento crucial de veda electoral. Es imperativo señalar una omisión preocupante, una falla estructural que amenaza el presente y futuro mismo de Costa Rica: la poca o nula visibilidad de los derechos de las niñas, niños y personas adolescentes en la mayoría de sus programas de gobierno.
Nos encontramos ante un dilema ético y político de primer orden. Si revisamos con detenimiento los documentos programáticos, las grandes promesas giran en torno a infraestructura, macroeconomía o seguridad ciudadana (desde una perspectiva punitiva), mientras que la inversión en la población menor de edad —el capital humano y social más valioso— se relega a menciones genéricas o a anexos invisibles.
La Sentencia de la Historia: Hacia el Despeñadero
La advertencia no es nueva. Resuena con dolor la histórica frase de Don Luis Felipe González Flores en la década de 1930: "Una sociedad que no protege a sus niños es una sociedad que va sin lugar a dudas al despeñadero."
¿Podemos afirmar, con honestidad, que estamos protegiendo integralmente a nuestras niñas, niños y personas adolescentes hoy? La respuesta, tristemente, es un rotundo no.
* Pobreza y Desigualdad: Miles de personas menores de edad viven en condiciones de pobreza, lo que limita su acceso efectivo a la salud, nutrición y educación de calidad. La desigualdad de oportunidades se incuba desde la cuna.
* Educación Inequitativa: La brecha digital y la crisis educativa post-pandemia han dejado a un sector significativo de la población menor de edad atrás, comprometiendo su derecho fundamental a un desarrollo pleno.
* Violencia y Abuso: A pesar de los esfuerzos, la violencia en el hogar, el abuso sexual y la explotación siguen siendo realidades lacerantes y cotidianas.
Ya estamos en ese despeñadero. Si sus plataformas no incluyen un plan robusto, financiado y articulado para la garantía de derechos (salud, educación, protección, participación, juego y esparcimiento, entre otros), no solo están ignorando a un tercio de la población, sino que están condenando al país a una nueva década perdida en términos de desarrollo humano y justicia social. Repensar la Veda: El Compromiso Real
La veda electoral, ese espacio de reflexión obligada, debe ser aprovechada por cada candidato y candidata. No se trata de crear un ministerio o de aumentar una partida presupuestaria de forma cosmética; se trata de concebir a las niñas, niños y personas adolescentes como un eje transversal de toda política pública.
El compromiso real debe ser efectivo, tangible y medible:
* Inversión Pública Focalizada: Comprometerse a incrementar el porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) destinado a la inversión social en personas menores de edad y, bajo un enfoque de Derechos Humanos (Convención sobre los Derechos del Niño).
* Ruta de Protección y garantía Integral: Diseñar e implementar una Ruta Única de Atención y Protección contra la violencia, con presupuesto y recurso humano especializado en todos los cantones.
* Participación Política Real: Establecer mecanismos efectivos para la escucha y participación de las personas adolescentes y jóvenes en la toma de decisiones, reconociendo su capacidad de ser agentes de cambio.
El próximo gobierno no puede permitirse el lujo de la negligencia. El futuro de Costa Rica no está solo en las carreteras o en la reducción del déficit fiscal; está, sin duda, en la protección y desarrollo integral de cada niña, niño y adolescente.
Señores y señoras aspirantes: Tienen una última oportunidad de revisar su conciencia y su programa. Demuestren con hechos que están dispuestos a revertir el rumbo hacia el despeñadero. El país y, sobre todo, las personas menores de edad, lo demandan.
Rodolfo Vicente Salazar
Abogado y Notario Publico
Especialista en Derechos de las Personas Menores de Edad
Especialista en Ordenamiento Jurídico para Niñas. Niños y Personas Adolescentes
Master en Derechos Humanos y Educación para la Paz
Académico e investigador Jubilado de la Universidad Nacional de Costa Rica (INEINA)





































