Aumento alarmante de los femicidios en Costa Rica: ¿Cómo podemos detenerlos?
En los primeros dos meses del 2025, nueve mujeres han muerto por violencia de género
El aumento de los femicidios en Costa Rica ha alcanzado un punto crítico, con nueve mujeres perdiendo la vida a causa de la violencia de género solo en los primeros meses del 2025.
Esta tendencia ha generado gran preocupación entre las autoridades y la sociedad civil, quienes piden medidas urgentes para abordar el problema.
Aprobar reformas legales que permitan la detención de ofensores reincidentes en violencia doméstica y fortalecer la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres, así como crear conciencia sobre la violencia de género son algunas de las propuestas para frenar estos delitos.
“Es importante fortalecer las labores del Poder Judicial de manera que atiendan de inmediato a las mujeres que ponen denuncias, les brinden apoyo psicológico y soliciten medidas de protección”, aseguró Patricia Mora, expresidenta ejecutiva del Instituto Nacional de las Mujeres (Inamu).
Otra propuesta que solicitan diputadas y organizaciones desde mayo del año pasado es que el Poder Ejecutivo declare emergencia nacional ante el alza de homicidios violentos contra mujeres, sin embargo, hasta la fecha no se ha emitido respuesta.
“Para disminuir los casos de violencia se requiere un abordaje integral y por eso se requieren puntos violeta, para que no tengan que movilizarse hasta San José o kilómetros para denunciar”, destacó Cindy Quesada, ministra de la Condición de la Mujer.
Una crisis en crecimiento
En 2024, se registraron 82 muertes violentas de mujeres, de las cuales 26 fueron clasificadas como femicidios por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Este año, las cifras siguen en aumento, con siete femicidios reportados solo en el primer bimestre de 2025.
Fuente: Estado de la Nación y el Observatorio de violencia de género contra las mujeres y acceso a la justicia.
Las causas de esta violencia están relacionadas con problemas sociales como la desigualdad de género, la pobreza y el auge del crimen organizado, que afecta desproporcionadamente a las mujeres.
Además, existe una falta de recursos que limita la acción de las autoridades para brindar una respuesta efectiva a estos crímenes.
“Si no se hace algo que cambie la dinámica del asunto, esto va a seguir igual y vamos a terminar el año otra vez con casi 900 homicidios, se requiere contar con más recursos económicos para contratar más personal y darles la capacitación que se requiere en este tema”, dijo Randall Zúñiga, director del OIJ.
Por otro lado, la percepción de inseguridad entre las mujeres también se mantiene alta debido a la violencia que enfrentan en espacios públicos y privados.
Para combatir esta crisis, expertos y organizaciones han propuesto un enfoque integral:
Reformas legales
Medidas preventivas
Apoyo a víctimas
Participación ciudadana
Diferentes líderes de organizaciones solicitan más acciones para frenar este problema:
Nuria Marín
Presidenta
Asociación para el Liderazgo y el Ascenso Social
No podemos permitir ni una víctima más. Las leyes que hay son suficientes, pero hay que hacerlas cumplir, se deben destinar más recursos a iniciativas de prevención, incorporar la perspectiva de género en los procesos educativos y garantizar entornos libres de violencia. Las actitudes misóginas son pensamientos, palabras o acciones que desprecian, menosprecian o discriminan a las mujeres simplemente por ser mujeres. Todos y todas podemos hacer algo, denuncie si conoce una situación de violencia en su familia o en su comunidad. Es responsabilidad de todos.
Patricia Mora
Ex presidenta ejecutiva
Instituto Nacional de las Mujeres
La causa de los femicidios es estructural en sus múltiples factores y dimensiones; y, en el contexto actual de inseguridad y violencia social y política se agudiza. Se deben aprobar iniciativas importantes como proteger a los menores de edad de las relaciones impropias y legislar sobre violencia simbólica, que se respete a las víctimas de violencia y femicidio reformando la ley de penalización.
Larissa Arroyo
Académica
Instituto de Estudios de la Mujer de la UNA
El problema en Costa Rica no radica en la falta de legislación, sino en su implementación. Las leyes existentes pueden mejorarse para cumplir con estándares internacionales de derechos humanos, pero más allá de eso en la actualidad no se cumplen las que ya existen, ya que no cuentan con los recursos ni la voluntad política suficiente para ejecutarse de manera efectiva.
Cindy Quesada Hernández
Ministra
Condición de la Mujer
En los últimos dos años aumentó la solicitud de alejamiento y esto es muy importante porque evidencia que cada día más mujeres están denunciando. Las órdenes pasaron de 30 mil a 50 mil según datos del Poder Judicial. Sin embargo, lo que más preocupa es que existe un perfil de hombre agresor que no se inhibe ante una amenaza de alejamiento, que en su gran mayoría tiene récord penal o criminal y condenas por otros delitos, no solo por violencia de género, sino robo, hurto o intento de homicidio y en esos casos es donde el tratamiento judicial que debe de mejorar.