GBM presenta solución que convierte la sostenibilidad corporativa en datos medibles
Proton está diseñado para sectores como banca, salud, retail, data centers, centros corporativos, servicios públicos y agricultura
Las organizaciones cada vez invierten más en paneles solares, certificaciones ambientales y compromisos relacionados con la reducción de emisiones, pero medir de forma precisa el consumo energético continúa siendo un reto para muchas empresas.
Como resultado de ese vacío, GBM presenta Proton, un servicio gestionado que combina tecnología IoT e inteligencia artificial (IA) para obtener información en tiempo real y respaldar decisiones de eficiencia energética.
La solución busca cerrar la brecha entre los compromisos de sostenibilidad y los datos concretos sobre el consumo de energía.
Para ello, Proton utiliza dispositivos con sensores inalámbricos capaces de medir temperatura, humedad relativa y concentración de CO2.
El sistema funciona mediante conectividad de larga distancia. Una sola antena puede cubrir un radio de 2 kilómetros y permite escalar desde un sensor hasta miles.
Posteriormente, la información pasa por un procesamiento en nube nativa e inteligencia artificial que genera dashboards personalizados, reportes en tiempo real y alertas automáticas cuando se detectan anomalías en los patrones de consumo.
La instalación se realiza sin intervenciones intrusivas sobre la infraestructura, ya que los dispositivos no requieren cableado, no implican romper paredes y tampoco necesitan tocar la red corporativa y, de acuerdo con GBM, un equipo completo puede quedar operando en menos de cinco minutos.
Las baterías de larga duración permiten que los sensores funcionen sin depender de fuentes externas de energía, mientras que el acceso al dashboard puede realizarse de manera inmediata mediante el escaneo de un código QR.
“El mayor desafío de las organizaciones no es voluntad para ser sostenibles, sino datos confiables para serlo de verdad. Proton transforma la incertidumbre en evidencia, y la evidencia en decisiones que generan un ahorro real”, comentó Greivin Granados, Sustainability and Energy Management Specialist en GBM.
La compañía ya documentó resultados a partir de un proyecto de monitoreo activo realizado en una sucursal bancaria.
En este caso se analizaron subsistemas de aire acondicionado, iluminación, cajeros automáticos y equipos de cómputo.
Uno de los ajustes aplicados fue el cambio en la configuración de los termostatos, que pasaron de 22 °C a 24 °C.
Esta modificación permitió reducir la carga pico de 15 kW a 9.3 kW. Además, el apagado programado de la iluminación durante la noche llevó el consumo a 2 kW.
Como resultado de las medidas implementadas durante el monitoreo, se reportó una reducción energética sostenible del 25 %, acompañada por la eliminación de consumos fantasma y una estabilización de la demanda.
Otro componente de Proton es la trazabilidad de la información, debido a que los registros son inmutables y automatizados desde el sensor hasta la nube, lo que protege a las organizaciones de acusaciones de greenwashing con evidencia en los procesos de auditoría.
GBM señala, además, que la solución puede contribuir al camino hacia certificaciones como ISO 50001 y LEED.
Proton está dirigido a operaciones críticas y espacios donde el desperdicio energético puede ser difícil de identificar, entre ellos, bancos, centros de salud, comercios, data centers, hospitales, edificios inteligentes, servicios públicos y actividades agrícolas.
“Cuando una organización puede demostrar con datos exactos cuánto consume, cuánto ahorra y cuánto reduce su huella, la sostenibilidad deja de ser un discurso y pasa a ser un diferenciador competitivo”, añadió Granados.
GBM plantea iniciar la implementación con una auditoría preliminar en planta y, posteriormente, desarrollar una prueba de concepto no intrusiva, lo que permite identificar pérdidas de energía que pueden pasar inadvertidas y determinar oportunidades de ahorro.
De esta manera, la propuesta parte de la medición como primer paso para conocer el comportamiento energético de una instalación y utilizar esa información para orientar las decisiones de sostenibilidad y gestión de recursos.