ATENA es el nuevo sistema que será implementado por parte del Ministerio de Hacienda para las operaciones aduaneras del país, el cual promete transformar la administración aduanera de Costa Rica.
Se espera que su implementación se efectúe a partir de noviembre del 2025 con el proceso de exportaciones para Puerto Caldera y Puerto Limón, en Diciembre Aduana La Anexión, y a partir de enero del 2026 Aeropuerto Juan Santamaría y Aduana Central. Para los procesos de importación y tránsito se espera su implementación para el año 2026, esto según ha indicado la Administración en sesiones informativas que ha realizado.
Dentro de los detalles que se han dado a conocer, se indica que actualmente con el TICA cuando se transmiten los datos del DUA de exportación, hay un campo en donde se digita el número de factura de exportación, sin embargo, ese dato no es validado por el sistema para verificar si realmente se emitió una factura electrónica de exportación bajo dicho consecutivo.
En el caso de ATENA, a través de la interoperabilidad que tendrá con el sistema TRIBU-CR, validará que el número de factura digitado esté efectivamente asociado a una factura electrónica que se encuentre en la base de comprobantes electrónicos de Hacienda autorizados.
Ahora, ¿por qué dicha validación resulta importante de destacar? Lo primero a considerar es, que, pese a que el uso de la Factura Electrónica de Exportación se tornó obligatoria desde el año 2019, actualmente existen empresas que todavía realizan exportaciones con facturas manuales.
Por tanto, una vez entre a regir esta validación automática, dichas empresas deberán emitir Factura Electrónica de Exportación para poder ejecutar sus exportaciones. Debido a ello, aquellas empresas que no la utilicen aún deberán tomar las medidas del caso para adaptar sus sistemas y procesos.
Una vez que entre en operación ATENA, la Administración podrá realizar más fácilmente cruces de información para validar que el DUA de exportación sea consistente con la Factura Electrónica de Exportación, con las declaraciones tributarias y los registros contables. Así también, contará con más datos para validar las ventas de exportación con los ingresos reportados por la compañía, por lo tanto, se entrará en una nueva etapa de inteligencia tributaria.
Estos cambios derivarán en una mayor agilidad para encontrar inconsistencias, un mejor perfilamiento de riesgo de las empresas, así como imposición de sanciones. Por ejemplo, el artículo 236 de la Ley General de Aduanas establece como infracción administrativa, con una multa de $500 USD, a quien omita presentar o transmitir, con la declaración aduanera, cualquiera de los requisitos documentales para determinar la obligación tributaria aduanera o demostrar el cumplimiento de otros requisitos reguladores del ingreso de mercancías al territorio aduanero o su salida de él.
Por lo anterior, es que resulta importante que las empresas trabajen en la mejora continua de los procesos de exportación, de forma tal que puedan mitigar y disminuir contingencias que se puedan presentar a nivel operativo, como sobrantes o faltantes en países destino, así como eventuales inconsistencias en la gestión tributaria.
Con el proyecto de Hacienda Digital -que incluye los nuevos sistemas ATENA y TRIBU-CR- queda claro que se entrará en una etapa de inteligencia tributaria más sofisticada, con sistemas tecnológicos más robustos y eficientes, interconexión entre plataformas, además de las herramientas de control con las que ya cuenta la Administración, y eso resulta en la necesidad de que las empresas se enfoquen en el cumplimiento aduanero y tributario.
Paulina Matamoros, Consultora de Comercio Exterior de Grant Thornton





































