Ricardo Trujillo Molina
MScEE – gerencia@fibrotel.cr
El presupuesto para gastos del Gobierno de la República es de ₡12.397.486.000.000 para todo el 2025. Si todavía creemos que somos 5 millones los habitantes en Costa Rica, eso implica para cada habitante una erogación anual promedio de dos millones cuatrocientos ochenta mil colones (₡2.480.000), o el equivalente a ₡206.625 mensuales por habitante, o de ₡618.000 mensuales para cada uno de los dos millones de personas empleadas o devengando salarios en el país.
Si tomamos como salario mensual promedio del tico US$800, o el equivalente a ₡400.000 colones, entonces llegamos a la conclusión de que el tico está obligado a pagar por los próximos 25 años más en impuestos que el salario que percibe.
Y aseguro que esa obligación es de por lo menos 25 años, ya que el 50% del presupuesto nacional se financia con deuda, la cual habrá que pagar a futuro y en un plazo promedio estimado en 25 o más años.
Conclusión
La única manera de mejorar los salarios en Costa Rica es convirtiendo esas obligaciones de pago a futuro, llamados impuestos, en una remuneración real mensual, aunque sea un pequeño porcentaje de los impuestos que ahora pagamos todos.
Ejemplo: el fisco recibirá este año 2025 el monto de ₡2.540.000 millones de colones en impuestos al valor agregado, que por el momento es del 13%.
Si tan solo el 5% de esos impuestos se canjearan por un fondo para que los empleados puedan invertirlo en su vivienda, salud, educación y alimentación, los dos millones de empleados en empresas privadas recibirían una bonificación mensual adicional a su salario de ₡40.705 (₡976.923.000.000 / 2.000.000 ticos / 12 meses).
Esa inmensa masa monetaria en manos de los asalariados del país no solo estimularía la economía incrementando la demanda de bienes, sino que también generaría nuevos empleos e impuestos.
El mecanismo para hacer realidad los incrementos salariales aquí descritos sería muy sencillo: la empresa seguiría pagándole a Hacienda el 13% del IVA por lo que vende mensualmente, pero Hacienda le devolvería el 5% a las cuentas bancarias individuales que designen los empleados asegurados en la CCSS en esa misma empresa, un mes después de recibido el tributo.
Con el anterior procedimiento de devolución del IVA a quienes lo generan, el empleado privado sería un agente recaudador fiscal virtual, pues mediante su interés y vigilancia de las ventas de la empresa, aseguraría mayor salario real esforzándose porque la empresa para la que trabaja incremente sus ventas, y vigilando para el fisco que se pague el IVA completo en todas sus ventas.
Ojalá que algún político lea mi artículo para que lo incorpore a su ofrecimiento presidencial y se gane los votos de esos 2 millones de potenciales beneficiarios de esta devolución inmediata de impuestos, que ya no sería en los servicios tradicionales muy a futuro a cargo del Estado, sino que en incremento salarial real de inmediato.





































