Máster Amanda Arias Hernández
Consultora y Especialista en Gestión de Talento Humano
Agile HR Certificada
Docente Universitaria
Agile HR no es una metodología perfecta, pero ofrece enormes bondades. Entonces, ¿por qué cuesta tanto que las organizaciones la adopten?
Según un estudio emitido por la Organize Agile en conjunto con la University of Applied Sciences, existen diferentes factores que representan retos o desafíos para que las compañías puedan implementar agilidad en las áreas y procesos relacionados con la gestión del talento humano. Entre estas dificultades administrativas y organizacionales están:
- La atracción de talento top.
- La experiencia del colaborador.
- La gestión del desempeño.
- El desarrollo del liderazgo.
Si hubiese que “adivinar” cuál es el principal reto al implementar Agile HR, ¿qué se diría? Pues, la respuesta a esta interrogante es el factor llamado desarrollo del liderazgo, este factor se manifiesta con un contundente resultado del 63% obtenido en el estudio hecho. Esta estadística significa que sin el apoyo y sin la contribución de los líderes no es posible adoptar modelos de agile en cualquiera de sus metodologías ni en cualquiera de las áreas o unidades de las instituciones.
De nuevo se plantea otra pregunta: ¿qué se espera de los líderes al aplicar metodologías ágiles y, específicamente, Agile HR? Al respecto se analizan varios aspectos:
Lo primero es que su estilo de dirección sea de inspiración y servicio, dejando a un lado mecanismos tradicionales y poco efectivos de control. Así como recurrir de forma innecesaria al monitoreo constante que al final termina agobiando a las personas en lugar de ayudarles a ser más efectivos.
También, que los líderes acostumbran a permitir que sus equipos tomen sus propias decisiones. Esto contribuye a que su gente tenga alternativas para encargarse de riesgos distribuidos a lo largo de las etapas de los proyectos. Se hace referencia a decisiones y riesgos basados en datos, por tanto, el secretismo no está permitido, ya que al guardar información relevante resulta imposible para los individuos resolver.
Se busca un estilo de liderazgo claro en su visión y propósito, con roles y objetivos definidos y entendibles, sin embargo, con cierto nivel de adaptabilidad y flexibilidad, sin mostrar o transmitir temor para enfrentar los cambios que sean requeridos. Esto evitará confusiones, conflictos y duplicidad de esfuerzos. Favoreciendo, por otro lado, el compromiso, la iniciativa y la creatividad de los colaboradores, en un ambiente que combina una guía estable con la capacidad de ser versátil.
Reconocer que, como parte del crecimiento del equipo, se requiere experimentar y equivocarse, aplicando conocimiento consciente orientado a la dirección de las organizaciones. Esto genera un aprendizaje rápido y auto enfocado, haciendo que las personas piensen con un razonamiento científico fundamentado en evidencia, creando soluciones disruptivas que aporten valor en diferentes procesos.
Y finalmente, desde Agile se menciona que no sea un líder que se comporta como si fuera un “hipopótamo”. Esto representa a sujetos con bocas muy grandes para hablar, pero, con orejas muy pequeñas para escuchar a los demás. En definitiva, cualquier persona que profese el liderazgo tiene que practicar la habilidad de la escucha activa y mostrar apertura genuina hacia las ideas, las preocupaciones y los aportes de los otros/as.
Un líder que trabaje con metodología Agile HR debe saber soltar y confiar, además de saber reconocer que su rol no es brillar ni llevarse todo el crédito de los resultados obtenidos. Es una persona facilitadora, en vez de solo una voz reiterativa que emite órdenes.
Esta tarea no es fácil, sin embargo, tampoco imposible, se necesita un cambio de mentalidad y mucha disposición para aprender de los errores y de las situaciones, hay que aplicar la introspección y aprovechar cada oportunidad para crecer y mejorar como persona y como líder.
En Agile HR, el verdadero éxito no depende de las metodologías, sino del liderazgo dispuesto a escuchar, confiar y crecer con su equipo.





































