En muchas ocasiones he estado en sesiones de comités ejecutivos y juntas directivas en las que los temas de sostenibilidad e intangibles se pasan por alto porque no se presentan datos que sustenten los argumentos.
También he estado en otros espacios en los que los datos no son de Costa Rica y algunas personas dudan, por ejemplo, que el comportamiento del consumidor se está volviendo más responsable, pues no se puede demostrar la tesis a nivel nacional.
Y ni qué decir de las pymes que no creen en el tema pues dicen que el asunto es solo para grandes corporaciones, pues su costo es muy elevado.
Esta falta de datos locales para tomar decisiones puede estar incidiendo en que muchas empresas no estén gestionando sus negocios de forma más responsable y sostenible y esto es grave en un momento en que la regulación sube de nivel y estamos pasando de acciones voluntarias a obligatorias.
Por eso es por lo que el Estado de la Sostenibilidad en Costa Rica se hace tan necesario. El estudio, liderado por el Consejo Nacional para la Sostenibilidad (CNS), pretende responderles a los empresarios sus dudas sobre qué tan relevante se ha vuelto el tema en el país y cómo este puede mejorar la productividad, la cultura interna, la atracción de consumidores y el acceso a inversión y nuevos mercados.
A lo largo de la historia la sostenibilidad se ha incluido en la gestión empresarial, entre otros, por dos motivos principales: la presión de los inversionistas y la preferencia del consumidor.
Cuando nos referimos a los inversionistas nos insertamos en el mundo que más rápidamente abogó por un cambio en los negocios, pues aquellos más sofisticados estaban buscando un poco más de seguridad para su capital a lo largo del tiempo y los negocios tradicionales no le podían dar esa evidencia.
Las empresas con una gestión de triple impacto tienen más posibilidad de conseguir mejor acceso a la inversión pues pueden demostrar que abordan y gestionan sus riesgos de largo plazo de una forma mucho más efectiva.
El acceso al financiamiento y la inversión se ha vuelto más riguroso en la última década y es por eso por lo que se hace necesario que las organizaciones demuestren de qué manera pueden mejorar su gestión a la hora de integrar los indicadores ASG (ambientales, sociales y de gobernanza).
Los fondos multilaterales y algunas instituciones financieras disponen de líneas de crédito y fondos no reembolsables a los cuales las empresas pueden acceder cuando comprueban que su gestión está "blindada" ante posibles impactos sociales y ambientales.
Nuevamente la pregunta que usted se estará haciendo es y ¿cómo sé que eso me funciona a mi, que soy un empresario costarricense?
Gracias a los resultados del Estado de la Sostenibilidad tendremos información actualizada de empresarios costarricenses que hoy en día están al frente de estrategias de este tipo y nos podrán contar, de primera mano, qué tan relevante ha sido este tipo de estrategia en sus operaciones.
Los consumidores
Otro aspecto que tomará en cuenta el estudio tiene que ver con lo que opinan los consumidores en Costa Rica sobre las empresas que hacen una gestión más responsable de su negocio en el día a día.
Algunas encuestas de comportamiento del consumidor han adelantado que al costarricense le interesa el tema y se está volviendo un poco más exigente, sin embargo, en el Estado de la Sostenibilidad le preguntaremos si realmente el tema pesa para tomar decisiones cuando están frente a una góndola o en un establecimiento y deben decidirse entre productos que se declaran sostenibles o aún no logran evidenciarlo.
Sabemos que la información sobre el tema es fundamental y que seguiremos retrasando decisiones estratégicas si el caso de la sostenibilidad sigue careciendo de más datos y testimonios nacionales al respecto. Por eso el CNS consciente de su responsabilidad como generador de opinión pública sobre el tema, se ha abocado en este 2026 a generar los datos que respalden la tesis de que los negocios sostenibles son los que lideraran la sociedad y harán que sea cada día más equilibrada y equitativa.
Acceso a la inversión y consumo responsable son parte de los motivadores que muchas empresas tienen a la hora de gestionar sus empresas de manera más sostenible. El Estado de la Sostenibilidad nos dejará más claro el panorama de esos dos temas en tiquicia.





































