Nuria Marín

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Lunes 18 Febrero, 2008

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Turquía y el velo

Nuria Marín

El parlamento turco aprobó una enmienda constitucional que permitirá a las mujeres asistir a las universidades con velo. El levantamiento de la prohibición es defendida por algunos (incluso mujeres) como símbolo de liberación, de ejercicio de derechos humanos y de democracia. En su entender, amplía la oportunidad de estudios superiores para muchas mujeres al no tener limitación por un código de vestimenta.
Esta argumentación es válida si existe verdadera libertad de elección. Sin embargo, es apropiado preguntarse si existe libre albedrío o bien prevalece la imposición social y familiar. Ejemplo, hermanos que rapan a sus hermanas para forzarlas al uso del velo. Por otra parte el ascenso al poder del partido de la Justicia y el Desarrollo AKP de orientación islamista aunque moderada, que la secularización de Turquía sea concebida por algunos grupos radicales como traición, unido a experiencias recientes como la pérdida de derechos de las mujeres en Irán (a partir de 1979) y Afganistán (régimen talibán) justifican la preocupación de si más bien no será el inicio de una nueva era de represión en contra de las mujeres turcas.
Esta medida podría debilitar la separación de Estado e Iglesia promovida desde 1923 por Mustafa Kemal Atatürk, fundador y primer presidente de la moderna y secular República de Turquía y amenazar las reformas promovidas por este en favor de las mujeres las cuales otorgaron derechos y oportunidades que no habían tenido durante el Imperio Otomano y que en un país cuya población es mayoritariamente musulmana resultaban innovadoras y de vanguardia incluso para los estándares de Occidente.


Ente otros, se abolió la poligamia, se reconoció la igualdad de derechos de las mujeres en cuanto al divorcio, la custodia de los hijos e hijas y la herencia. El sistema educativo no permitía diferencia por género y adelantándose a muchos países de Europa, en 1934 se otorgó a las mujeres turcas el derecho de votar y ser electas. Como resultado, las mujeres han gozado de importantes niveles de libertad para estudiar e ingresar al mundo laboral y político.
Sin embargo, existen regiones del país de costumbres más conservadoras en donde aún prevalecen prácticas discriminatorias en contra de las mujeres como la violencia doméstica, los matrimonios forzados o los asesinatos por honor. Estos últimos “aceptables” en casos como adulterio, ser víctima de una violación, rehusarse a un matrimonio arreglado o rechazar el código de vestimenta.
En una democracia liberal real la prohibición del uso del velo es una decisión cuestionable. Este es un dilema enfrentado por Francia y España. Sin embargo cuando no existe tal libertad de elección, la imposición estatal en temas como código de vestimenta (prohibición del velo) o requisitos mínimos para el matrimonio pueden convertirse en verdaderas medidas de protección a favor de las mujeres.

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