“Trabajadores merecen prosperar y no solo sobrevivir en el trabajo”: Melissa Concepción de SOS Trabajo
Las organizaciones tienen la responsabilidad de velar y proteger activamente el bienestar de sus empleados, según experta
En un entorno laboral cada vez más competitivo, las heridas emocionales derivadas de experiencias negativas o abusivas siguen siendo un tema poco visibilizado, pero con un impacto profundo en la vida profesional y personal de quienes las atraviesan.
Para Melissa Concepción, CEO y fundadora de SOS Trabajo, estas experiencias no solo afectan el desempeño inmediato, sino que dejan una marca emocional que puede acompañar al trabajador durante años, impidiendo su desarrollo pleno y minando su autoconfianza.
Concepción detalla cómo estas secuelas se manifiestan en la práctica, el papel que deben asumir las áreas de talento humano y los pasos necesarios para reconstruir la motivación y la confianza.
Además, reflexiona sobre la responsabilidad ética de las organizaciones y comparte un mensaje dirigido a quienes aún cargan con el peso emocional de un trabajo dañino.
¿Qué tipo de secuelas emocionales puede dejar en un trabajador la experiencia de un entorno laboral negativo o abusivo?
Un entorno laboral negativo puede dejar secuelas emocionales como ansiedad, depresión, estrés crónico, irritabilidad, desmotivación y agotamiento emocional (burnout).
También puede generar miedo, inseguridad y baja autoestima. Esto crea un miedo persistente al trabajo en general o a situaciones laborales específicas, lo que puede impedirle al candidato reintegrarse o desarrollarse profesionalmente, dificultando entonces la construcción de relaciones laborales sanas en nuevos empleos.
¿Cómo se manifiestan en la práctica esas heridas y de qué manera afectan el desempeño en futuros empleos?
En el campo laboral, estos efectos se ven reflejados en falta de concentración, disminución de la productividad y un bajo rendimiento, lo que puede llevar al ausentismo y a un mayor riesgo de errores o accidentes laborales.
Asimismo, estas heridas no sanadas impactan negativamente en futuros empleos de las siguientes maneras:
Disminución de oportunidades: El bajo rendimiento, el ausentismo y las relaciones laborales conflictivas pueden quedar registrados en el historial laboral, dificultando la obtención de nuevas oportunidades.
Bajo rendimiento: La falta de autoconfianza y la necesidad de aprobación pueden llevar a la persona a aceptar empleos por debajo de su potencial.
Barrera para el crecimiento: La desconfianza en el liderazgo y en los equipos de trabajo puede impedir que la persona aproveche oportunidades de desarrollo o crecimiento profesional, ya que teme asumir nuevos riesgos.
Dificultad en la búsqueda de empleo: El miedo al rechazo, la incertidumbre y la baja autoestima pueden hacer que la persona no se desenvuelva de manera correcta en futuros procesos de selección.
¿Qué rol tiene el área de talento humano en acompañar a colaboradores que provienen de contextos laborales traumáticos?
El área de Talento Humano tiene la responsabilidad de crear entornos de apoyo, facilitando acceso a recursos y adaptando las condiciones laborales para su bienestar.
Esto incluye la escucha activa, la empatía, la mediación con otros equipos, el desarrollo de protocolos de crisis y el seguimiento continuo para asegurar un ambiente de seguridad emocional.
¿Es posible reconstruir la confianza y la motivación después de haber pasado por un mal trabajo, y cómo debería abordarse ese proceso?
Aunque pareciera difícil, es completamente posible reconstruirse después de una mala experiencia laboral.
El proceso requiere tiempo, paciencia y un enfoque consciente en la recuperación, la autorreflexión y el establecimiento de nuevas metas.
Para esto se debe trabajar en procesar la experiencia y sanar, reconocer y aceptar lo sucedido, tomarse un tiempo de descanso y considerar apoyo profesional si la experiencia fue muy traumática.
¿Qué consejo daría a un profesional que aún carga con el impacto emocional de un trabajo pasado y teme volver a involucrarse plenamente en uno nuevo?
Sanar tras dejar un trabajo tóxico es un proceso transformador.
Recuerda que este proceso requiere paciencia, autocompasión, amor propio y resiliencia.
Al reconocer tus emociones, cuidarte, buscar ayuda y apoyo (profesional y social), reflexionar sobre el pasado, redescubrir tus pasiones, establecer límites, desarrollar una mentalidad positiva, crear una visión de futuro y perdonarte, seguro te ayudará a sanar y recuperar tu alegría, bienestar y plenitud profesional.
Recuerda que mereces prosperar, no solo sobrevivir en el trabajo.
Este proceso de sanación tendrá un gran impacto y una influencia positiva en tu vida personal y en tu próximo puesto. Nunca olvides que mereces ser respetado, celebrado y apreciado en tu trabajo.