Enviar
Dinero alcanzaría apenas para unas 2.400 viviendas
Solo un 6% de los tugurios podría erradicarse este año

• Obras van a paso lento, de diez proyectos nada más se han terminado tres
• País carece de un listado actualizado de precarios

Yessenia Garita
[email protected]

En el país unas 40 mil familias viven en precarios; sin embargo, el dinero asignado este año para erradicar tugurios alcanzaría solo para construir unas 2.400 casas; es decir, cerca de un 6%.
Esto a pesar de que el Gobierno prometió reducir a la mitad el número de familias que habitan en precarios al finalizar la administración Arias.
El principal problema radica en la lentitud de los programas que se han puesto en práctica.
Por ejemplo, en 2007 el Gobierno lanzó una nueva modalidad para tratar de erradicar tugurios, denominada “in situ” (en el sitio), consistente en la construcción de las casas en el mismo lugar en donde se ubica cada rancho.
No obstante, de diez proyectos aprobados, solo tres están terminados. Los otros se encuentran en fase de ejecución o en inicios de construcción.
Los estudios sociales y la ejecución de la obras de los tres proyectos “in situ” las hizo la Fundación Costa Rica-Canadá, que a finales del año pasado canalizó ¢9.300 millones para invertir en precarios en Desamparados, de acuerdo con Olga Quesada, representante de la oficina de comunicación de la organización.
El problema de la lentitud en construcción de nuevas edificaciones es atribuido principalmente a la sobrepoblación en las zonas donde actualmente están ubicados los precarios y a trámites legales.
“Nos hemos encontrado que la población necesitada sobrepasa la capacidad de los terrenos invadidos y el traslado de familias a otros lotes es difícil por el alto costo de la tierra y el rechazo a familias precaristas”, manifestó Juan de Dios Rojas, gerente interino del Banco Hipotecario de la Vivienda (Banhvi).
“El avance es lento por las complicaciones en los trámites (evaluación de terrenos seleccionados, disposición de aguas negras, diseño de los planos, apertura del concurso privado y la adjudicación de las obras”, agregó Rojas.
Las deficiencias para determinar las prioridades de los asentamientos, el seguimiento y el monitoreo de los distintos proyectos, son otras de las insuficiencias detectadas por la Contraloría General de la República que no permiten un mayor avance en la erradicación de tugurios.
“No existe un listado definitivo de precarios por atender que permita estimar el costo total y por ende, el presupuesto de los recursos requeridos para mejorar las condiciones de vida de las personas de esos lugares”, indica el informe, emitido en octubre de 2008.
Ante esta falta de planificación, en 2008 se realizó un estudio en 182 asentamientos precarios, el cual determinó que 20 de ellos deben ser reubicados por completo. La investigación fue realizada por Planificación Regional y Urbana de la Gran Area Metropolitana (PRUGAM).
Adicionalmente, recomienda que en unos 39 asentamientos se podría implementar la modalidad de vivienda vertical, ya que son lugares que cuentan con condiciones adecuadas (en zonas urbanas, con sistemas de salud, transporte) y sin riesgo ambiental, dijo Wendy Molina, coordinadora del sistema social de PRUGAM.
Empero, esta modalidad es considerada como una opción muy cara para las autoridades de Vivienda.
“Construir hacia arriba, aunque hay un mejor aprovechamiento de las tierras, sería más costoso, las viviendas requieren más infraestructura, llevan contrapiso, pueden ser construidas hasta cierta altura”, dijo Rojas.
Sin embargo, ya implementaron el programa de viviendas de dos plantas financiadas con bono. Este programa fue ejecutado en el proyecto Verolís, con capacidad para 63 familias.
“Son viviendas de dos plantas, de cuatro metros de ancho, porque el terreno lo permitió. Las casas construidas nos permiten más soluciones habitacionales, esperamos aprobar otros proyectos (que lo permitan) bajo esta misma modalidad”, puntualizó Rojas.



Ver comentarios