Solís sufre 14 bajas en un año
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Iniciativas del Ejecutivo podrían atrasarse por cambios

Solís sufre 14 bajas en un año

“Cambios no son necesariamente malas señales”, se defiende el Gobierno

Aunque los ajustes son inevitables en un gobierno, Luis Guillermo Solís ha tenido que enfrentar una situación por encima de lo normal al registrar 14 bajas en un año.
Esto se traduciría en el atraso de proyectos para el país, o bien, en el cambio de prioridades en las carteras que han perdido a sus ministros o figuras claves, señalan los analistas.
Sin embargo, el Gobierno niega que se dé esta situación y califica como “normales” los cambios en un primer año de trabajo..
El equipo de Solís reporta cuatro salidas más que su antecesora Laura Chinchilla, en su primer año de trabajo, asimismo, si se hace una comparación con el Gobierno de Óscar Arias, queda en evidencia un mayor número de renuncias, pues esa administración registró cerca de siete salidas en sus primeros 12 meses.
De las 14 bajas registradas hasta el momento, las más sensibles son la de Gisela Kopper, ministra de Ciencia y Tecnología; Celso Gamboa, ministro de Seguridad, y María Elena López, ministra de Salud.
Las otras 11 corresponden a viceministros, embajadores, asesores y representantes del país ante organismos financieros.
El capítulo más reciente en este tema se dio el fin de semana, cuando Kopper y Allan Ruiz, viceministro de Ciencia y Tecnología, renunciaron ante un pedido del Presidente, por impulsar una reforma a la ley de radio y televisión.
Esa normativa pretendía limitar la libertad de expresión al sancionar con la pérdida de las frecuencias de radiodifusión a los medios que trasmitieran “mentiras” o “informaciones falsas”, de acuerdo con el criterio del Gobierno.
Otro capítulo polémico lo protagonizó el asesor de Casa Presidencial Iván Barrantes, a quien se le cuestionó su vínculo con Zapote y sus negocios privados.
La inestabilidad traería problemas para impulsar proyectos.
Por un lado, el Ministerio podría quedar sin tomar decisiones hasta que se nombren los relevos, ante el temor de los jerarcas interinos de asumir responsabilidades.
Asimismo, podría darse el caso de que un nuevo ministro o viceministro tenga nuevas prioridades y con ello, frene iniciativas que ya arrancaron, con el objetivo de darle un mayor impulso a sus intereses.
Se daría el caso también, de que mandos medios sean relevados, debido a que en muchas ocasiones, los nuevos funcionarios vienen acompañados de su personal de confianza, argumenta Vladimir de La Cruz, analista político.
Sin embargo, esas preocupaciones son desechadas por el partido de gobierno.
En ese sentido, un ejemplo sería el de la continuidad que le dio Gustavo Mata al Ministerio de Seguridad, tras la salida de Gamboa, explica Emilia Molina, jefa de fracción del PAC.
Por su parte, el propio Presidente había señalado al iniciar su gestión hace un año, que él haría cambios, pues aquellos jerarcas que no cumplieran bien su labor y sus metas, serían removidos.

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Esteban Arrieta
[email protected]
@earrietaLR

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