Rogelio Douglas: “No somos la competencia de Japdeva”
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APM Terminals toma medidas para minimizar impacto en el ambiente

Rogelio Douglas: “No somos la competencia de Japdeva”

Se generarán entre 2 mil y 4 mil empleos indirectos cuando se construya la primera fase, asegura el representante de la empresa

APM no es un monopolio privado, sino un socio estratégico de Japdeva. De esta manera, Rogelio Douglas, gerente de Comunicación de APM Terminals, trata de zanjar la disputa con el sindicato de muelleros, que exige que el nuevo puerto de contenedores que pretende construir dicha empresa, se abra a la competencia.
La isla artificial de 80 hectáreas que se construirá en el muelle, el equipamiento y las innovaciones tecnológicas que tendrá la Terminal de Contenedores de Moín, o la TCM como se le conoce, son propiedad de Japdeva. Se construirán y operarán bajo el modelo de concesión por un periodo de 30 años. Después de ese tiempo, toda esa infraestructura será operada directamente por la entidad estatal.


El puerto también será capaz de atraer embarcaciones con más de 8.500 contenedores, lo cual generaría economías de escala y mayor eficiencia para la exportación e importación de productos.
El representante de la firma holandesa asevera que el nuevo muelle cuenta con un gran apoyo de la población, y se basa en una encuesta telefónica en la que un 85% se mostró favorable a su construcción.
En entrevista con LA REPÚBLICA, Douglas responde las inquietudes sobre empleo y temas ambientales que se generaron alrededor de la obra.

El sindicato ha dicho que la construcción de la nueva terminal provocará que se pierdan 15 mil empleos, ¿cómo valora esta afirmación?
No es así. La gente cree en este proyecto porque no se trata solo de los empleos que generará la TCM sino de los que indirectamente se darán en los próximos años.
Nosotros calculamos que por cada persona que contratemos se generarán entre cinco y diez empleos más, porque esas personas necesitan servicios como casas donde vivir, servicios de transporte, seguridad, mantenimiento, contabilidad, etc. No hay centros comerciales ni restaurantes u hoteles de primer nivel en Limón. Todo eso va a cambiar con esta inversión.
Además de eso, habrá un efecto Intel en Limón, porque tras esta inversión de mil millones vendrán otras empresas interesadas en el negocio de manufacturación, parques industriales. Todo esto va a agregar los 100 mil empleos que requiere la provincia.

¿Será APM un monopolio?
El único monopolio que hay en Limón es el de Japdeva, que, por ley, es la autoridad que gobierna todos los puertos y terminales del Caribe. Al no tener los recursos para modernizar su puerto de contenedores, licitó y concesionó esa parte, pero la titularidad sigue siendo de Japdeva. La TCM no es de APM Terminals, es del Estado, es del gobierno, es de Costa Rica, y es de Japdeva.
Lo que se pretende es tener puertos especializados, uno para cruceros, otro para carga mixta, otro para petroquímica y uno de contenedores. No vamos a poner a competir la mano izquierda con la derecha porque somos socios estratégicos.
Este proyecto, en lugar de debilitar, más bien fortalecerá a Japdeva.

¿Por qué construir un muelle de las dimensiones que propone APM?
La idea es tener una terminal moderna con un ciclo de vida de 60 años. Es decir, será útil otros 30 años después de que dejemos el contrato. Ese puerto no es para el comercio de hoy sino para soportar el crecimiento de la economía por los próximos 60 años.

También se ha señalado que la TCM será más costosa para los usuarios, ¿es esto cierto?
Le pongo el ejemplo de un dueño de un vehículo de marca, que tiene la opción de ir a la agencia o al taller del vecino. Lógicamente hay una gran diferencia en el precio, pero también en lo que respecta a la calidad, el servicio, reputación, equipamiento, eficiencia, confiabilidad.
En nuestro caso negociamos un precio de $247 por movimiento de contenedor, que está dentro del rango internacional, porque tendremos una terminal moderna, con tecnología, seguridad y eficiencia con base en estándares internacionales. Hemos garantizado operaciones 24/7 los 365 días del año.
También pagamos impuestos de un 30% y un 7,5% adicional por nuestros ingresos brutos correspondiente al canon que se destinará al desarrollo de la provincia de Limón.

¿Qué opina sobre los cuestionamientos ambientales que tiene el puerto?
Voy a ir paso a paso en este tema. Diseñamos el muelle 500 metros mar adentro con el objetivo de tener un impacto mínimo en las costas. Si hubiéramos construido sobre tierra, habríamos afectado 5 kilómetros de playa.
Vamos a construir sobre la misma bahía de Moín donde Japdeva y Recope han estado operando por más de 40 años. Es decir, ya es una zona impactada.
Sobre el lodo que se generaría con la construcción lo vamos a depositar a 5 kilómetros de la costa, en una amplia zona, la misma donde hace 40 años lo hace Japdeva cuando debe dragar el muelle.

¿Cree que se les dará el aval ambiental?
Totalmente. Este sigue siendo un proyecto país. Lo necesita la economía y el país depende de esta modernización. Si no se aprueba, habría efectos muy negativos.
Uno sería que el inversionista tendría muchas reservas de traer su dinero acá, al ver que vino una empresa a poner mil millones de dólares y el país no quiso.
El otro efecto es que los exportadores perderían competitividad. Porque la competencia no es Japdeva contra APM Terminals, sino contra los otros países que venden los mismos productos que nosotros.

Rodrigo Díaz
[email protected]
@La_Republica


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