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Compañía centra la mayoría de sus productos en el nicho de estudiantes en Centroamérica, Panamá y Chile Regionalización acrecienta el negocio de OTEC

• Empresa tiene ventas anuales de más de $12 millones y moviliza a 20 mil personas

• Comercialización de clubes de viaje se extenderá al resto del istmo en 2008

Oscar Rodríguez
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La especialización es, actualmente, una de las herramientas más útiles con las que cuenta una empresa para hacer crecer su negocio. Máxime porque es la manera de diferenciarse de la competencia.
Si la decisión de enfocarse en un nicho específico se tomó casi tres décadas atrás, el movimiento empresarial fue visionario y arriesgado, aún más tratándose de un pequeño mercado como el costarricense.
Esta es la génesis de la Organización de Turismo Estudiantil Costarricense (OTEC). La compañía se centró en el área de los estudiantes emulando una tendencia de moda entre los jóvenes europeos.
En 1997, tras el desarrollo del negocio de viajes en Costa Rica, el siguiente paso fue la regionalización de la firma. En un lapso de un año se abrieron oficinas propias en Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y Chile.
Esta decisión hizo que OTEC se internacionalizara, incrementara su presencia, su personal y, lo más importante en un negocio, duplicara sus ventas hasta alcanzar más de $12 millones al cierre del presente año.
Otra de las ventajas es que la compañía, prácticamente, tiene poca competencia en Centroamérica y fue la primera en el mercado de viaje para estudiantes. Solo hay algunas agencias que colocan productos similares.
“La decisión de expandirnos ha sido muy exitosa, hemos duplicado las ventas. La composición es más fuerte tomando en cuenta a Centroamérica. Hemos tenido un desarrollo fuerte. Máxime porque en la región no existían esquemas de turismo estudiantil”, explica Francisco Robledo, presidente ejecutivo de OTEC Internacional y uno de los tres únicos accionistas.
El empresario subraya que la comercialización de un producto con valor agregado ha generado una diferenciación y beneficio a sus más de 20 mil clientes anuales.
La compañía forma parte de la Organización Internacional Estudiantil que autoriza para brindar un carné de estudiante. Dicho documento permite recibir descuento en restaurantes, boletos aéreos, albergues y medios de transporte cuando la persona está fuera del país.
Robledo menciona que la posibilidad de aprender un idioma o trabajar en el extranjero brinda una mayor experiencia a los jóvenes menores de 25 años.
Sin embargo, el mercado no se limita a los estudiantes colegiales o universitarios, pues el número de empresas que contratan los servicios para sus ejecutivos se incrementa.
Para lograr un mayor desarrollo la empresa ha establecido convenios con el Banco Uno y el Popular para la obtención de una tarjeta de crédito o débito.
Además, OTEC amplió su plan académico de la enseñanza de idiomas en el extranjero al establecer un nuevo sistema de financiamiento de los cursos con el respaldo del Consejo Nacional de Préstamos para Educación (Conape).
El programa permitirá que el interesado tramite un crédito con la entidad estatal, el cual se empezará a cancelar una vez finalizado el periodo de enseñanza. La experiencia académica incluye los idiomas inglés, alemán, francés, italiano, mandarín, ruso y portugués.
Luis Fernando Vargas, gerente general de OTEC Costa Rica, comenta que las personas interesadas en aprender o reforzar una segunda lengua podrán hacerlo sin preocuparse por el pago total del curso antes de su viaje.
“Con el financiamiento de Conape, el cliente tendrá condiciones preferenciales, por ejemplo, cancelar el crédito cuando vuelva al país con una tasa del 8%”, subraya Vargas.
El convenio cubre la enseñanza por el periodo de un mes a un año, como máximo. Además, el costo del curso, el alojamiento y la alimentación en países como Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, Francia, China, Alemania, Malta e Italia.
OTEC se fundó en Costa Rica en 1980. Raúl Babbar creó la empresa y, posteriormente, vendió sus acciones. Actualmente, la agencia es propiedad de tres personas. El costarricense Francisco Robledo, el estadounidense Frank Owen y el holandés Michael Boasson.
La firma posee 14 oficinas en siete países y su dirección se coordina desde Costa Rica. En total tiene 500 empleados.



 



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