En el marco del Día Mundial del Baño, el 19 de noviembre, Kimberly-Clark, su marca Scott® y Water For People han unido esfuerzos desde hace una década mediante el programa “Baños Cambian Vidas”, una iniciativa de impacto social que ha beneficiado a 6.5 millones de personas en la región gracias a una inversión superior a los $5 millones.
Para el cierre del 2025, el proyecto prevé que 230 mil centroamericanos accedan a baños seguros y agua potable como parte de su expansión regional.
“Este año marca una década desde el inicio de nuestro proyecto Baños Cambian Vidas. Nos enorgullece el impacto trascendental que hemos logrado, yendo más allá de las cifras para generar un beneficio significativo en las comunidades asistidas. Este año, el programa beneficiará a aproximadamente 230 mil personas en la región, garantizando el acceso a servicios de agua potable y saneamiento de calidad de manera sostenible”, dijo Kenneth Hylton, director de Mercadeo para Cuidado Familiar y Profesional de Latinoamérica en Kimberly-Clark.
La fecha sirve como recordatorio de una realidad persistente: actividades cotidianas como abrir un grifo, ducharse o disponer de un baño cercano siguen siendo inaccesibles para muchos hogares.
A nivel global, quienes viven sin servicios de saneamiento gastan diariamente unas 250 millones de horas buscando un lugar para realizar sus necesidades fisiológicas.
En Latinoamérica y el Caribe, 82 millones de personas continúan sin acceso a infraestructura sanitaria básica, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El programa “Baños Cambian Vidas” ha impulsado la construcción de baños dignos, la instalación de sistemas sostenibles de agua y procesos de capacitación en higiene para las comunidades.
Además, su implementación ha sido posible con el apoyo de Water For People y la colaboración de socios comerciales como Walmart Centroamérica y Grupo Calleja en El Salvador.
En Latinoamérica, unos 15 millones de habitantes aún hacen sus necesidades al aire libre, una situación que representa graves riesgos sanitarios y que afecta especialmente a las zonas rurales.
El agua contaminada continúa siendo una causa frecuente de mortalidad infantil, particularmente en menores de cinco años.
La escasez de agua potable obliga a muchas personas, en su mayoría mujeres jefas de hogar a dedicar horas diarias a cargar con agua, lo que limita sus oportunidades de desarrollo personal y laboral.
Unas 50 mil muertes anuales en América Latina y el Caribe se atribuyen directamente a la falta de acceso adecuado a agua, higiene y saneamiento, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Water For People trabaja bajo un modelo de cobertura total, que incluye educación en higiene personal, planificación hídrica, capacitación para el mantenimiento de sistemas de agua, protección ambiental y articulación con ferreterías locales de las comunidades involucradas.
El enfoque se adapta a las necesidades específicas de cada localidad, analizando causas, vulnerabilidades y obstáculos que impiden el acceso al agua y saneamiento, con el fin de garantizar soluciones sostenibles.