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Martes, 20 de noviembre de 2018



NOTA DE TANO


NOTA TANO

Gaetano Pandolfo [email protected] | Sábado 05 marzo, 2011



El triunfo del Saprissa en Honduras ante el Olimpia, que le dio la clasificación a las semifinales de la Concachampions, combinado con la humillante derrota que recibió el Alajuelense de parte de un equipo que habita en el limbo, como Brujas, en ruta a la quiebra y la desintegración, movieron en sentidos opuestos los andamios en los que se montan los dos clubes más populares del fútbol nacional.
Regocijo en tiendas moradas; desconcierto en las manudas.
Ha sido tan grande y tan larga la cadena de fracasos del fútbol costarricense a nivel de clubes, desde aquella apasionante participación del Saprissa en el Mundial de Tokio, donde se consagró en el tercer lugar, que ahora saltamos de alegría y los medios de comunicación desparraman páginas y millones de palabras para resaltar una victoria del Saprissa en Honduras, triunfos que se lograban en cadena por el mismo Saprissa, Herediano y Alajuelense en los juegos de la Fraternidad de los años 70 y 80. ¡Qué mal que estamos que nos reconforta tanto este triunfo de los morados!
En todo caso, que los seguidores del Saprissa disfruten de su logro, pero ojo con la Liga, que recibe esta goleada de un grupo de muchachos en bancarrota y que les pasaron por encima con una facilidad pasmosa.
Ese 3-0 de Brujas al Alajuelense es una derrota traumatizante para los manudos y si no lo es para sus jugadores, sí lo fue para sus parciales, que se han quedado atónitos por ese resultado.
Personalmente nunca he sido partidario de los clubes repletos de estrellas, donde hay hasta tres jugadores para cada puesto. El director técnico de turno carga con una enorme presión y responsabilidad para poder manejar el banco de reservistas, y más aún a los que se quedan en las gradas.
Oscar Ramírez le ha dado varias vueltas a la formación de los erizos; es complicado tener sentados a Luis Marín y Cristian Oviedo (ya vieron como los puso ante los hechiceros); la alternabilidad de porteros derivó en un grave error y la retaguardia manuda es un coladero.
¿Titulares fijos? Salvatierra, Meneses y Gabas.
Los demás dan vuelta y rotan por lesión y por presión.
Brujas da una llamada de atención y voz de alerta a lo interno del campeón; si la “broma” de Sarvas fue algo desagradable, la goleada de Brujas causó indigestión, de manera que no caería mal un autoanálisis para reflexionar lo que sucede hoy en las tiendas del monarca.

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