Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 31 Agosto, 2010


No solo sumamos nueve meses sin director técnico para la Selección Nacional, mientras en el mundo, la mayoría de países ya apuraron el paso en ese sentido, sino que, desde que Uruguay nos ganó el repechaje en Montevideo, la organización del fútbol nacional no ha dado un solo paso para adelante en el propósito de clasificarnos a Brasil 2014.
Todo lo contrario, hemos dado varios pasos para atrás y caminando para atrás, supongo yo que no se avanza.
Uno de los retrocesos mayores que presentó nuestra dirigencia se dio con la novela entre Liberia y Barrio México; ya instalado el equipo de la franja roja en la primera división, ni vale la pena apelar a lo legal, lo moral o lo ético.
Lo que interesa y para lo que sirvió el arreglo, es solamente para retroceder; para enredar, para enturbiar la mesa. Nada gana, absolutamente nada gana el fútbol costarricense con ese evento.
Fue una noticia negativa para nuestro fútbol sin que importe el nombre de los clubes involucrados. Eso es secundario. A nivel de dirigencia y de organización, fue un paso para atrás y caminando así se nos aleja un poco más, Brasil.
Eduardo Li, el presidente de la Federación, se quejó públicamente por la forma en que se juega el campeonato. No le parece, como a miles, que se clasifiquen cuatro por grupo, premio a la mediocridad. Pero, sinceramente, reconoce que a pesar de ser la máxima figura dirigencial del fútbol, nada puede hacer para evitar el desaguisado. Es la Unafut la que manda.
Aquí sumamos otro paso para atrás; otro retroceso; se tomó un acuerdo que nos aleja más de Brasil 14, porque la Selección Nacional debe nutrirse de futbolistas curtidos en el esfuerzo y no en el facilismo.
A pesar de las quejas sempiternas de nuestros jugadores, una vez quedan eliminados de los grandes torneos por falta de competencia, porque juegan (no compiten) en un campeonato sin exigencias, ahora la organización colabora dándole paso a la mediocridad, abriéndole la ventana de la clasificación a dos nuevos equipos, lo que finalmente va a perjudicar el buen accionar de la tricolor.
A los cangrejos les será muy difícil llegar al Maracaná, así habiten en Copacabana. Mucho más difícil, por no decir que imposible, le será arribar a los crustáceos criollos, si solo “planificamos” retrocesos.

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