Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

Enviar
Jueves 5 Agosto, 2010


Escribimos estas líneas horas antes de que se iniciara el clásico.
Pudimos en su momento observar y analizar el juego entre Alajuelense y Cartaginés; por razones de horario y geográficas, no vimos el de San Carlos contra Saprissa.
Tenemos entonces mayor margen de acción para visualizar esta nueva Liga de Oscar Ramírez que desde el arranque presenta detalles tácticos y de alineación diferentes a la que condujo su antecesor, Luis Roberto Sibaja.
De entrada fueron sentados tres titulares en la etapa de Sibaja; el portero Alfonso Quesada; el defensor derecho, Carlos Clark y el volante de marca Luis Miguel Valle. Además viajó al fútbol australiano el ariete, Jean Carlo Solórzano.
El “Machillo” da oportunidad a Patrick Pemberton en la portería; emerge de titular por el carril derecho José Salvatierra; en la cintura, Diego Calvo se atreve a ponerse el “maldito número 9”, que nadie soporta en ese club desde que se marchó Josep Miso. Es como un maleficio y sienta a Valle, y adelante Mario Camacho asume de titular.
Tres novatos se convierten en titulares en posiciones de retaguardia: Salvatierra, Meneses y Calvo. Son arropados por Giancarlo González, Elías Palma, dos defensores jóvenes; desde luego Luis Antonio Marín y Cristian Oviedo.
Se firmó otra cara nueva y de muy buena calidad, el generaleño Juan Gabriel Guzmán que de inmediato adquiere rol de titular, por su clase, pero también ayudado por la lesión de Kevin Sancho y la situación personal de Pablo Gabas.
Sumemos entonces: Pemberton, Salvatierra, Calvo, Guzmán; cuatro rostros que no subieron al gran escenario en la campaña anterior. Meneses, González, Palma y Oviedo repiten y suman ocho titulares.
En ataque, analizábamos en la Nota de ayer cómo Oscar Ramírez replanteó un rombo ofensivo, ocupado cada punto de esa figura geométrica por Diego Calvo, Argenis Fernández, Marco Urena y Camacho.
Este sistema de ataque se notó mucho en el Mundial; un delantero en punta; dos enganches a sus costados y otro que empuja atrás. Argenis y Ureña son dos saetas, en ocasiones atolondradas pero verticales; punzan y alimentan; Mario está a la espera de atrapar las oportunidades y Calvo se ha movido muy bien, delante de Oviedo y Guzmán.
¿Le alcanzó esto al nuevo técnico del Alajuelense para triunfar anoche o su sistema táctico fue borrado por el picaresco Roy Myers? Ustedes conocen la respuesta.

[email protected]