Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Lunes 23 Junio, 2014

Las vueltas que da la vida.
Los periodistas deportivos que hicieron lo humanamente posible para que le cortaran la cabeza a Jorge Luis Pinto, y que no lo lograron gracias a la madurez, serenidad y prudencia de nuestra dirigencia, liderada por Eduardo Li y Adrián Gutiérrez, ahora procuran soluciones económicas para que no se marche.
El director técnico colombiano, que está ubicado en la antesala del sótano en cuanto a ganancias se refiere de los 32 que compiten en el Mundial de Brasil, se ha cotizado a lo grande en la máxima cita del fútbol universal y lógicamente que le sobrarán ofertas para marcharse a dirigir otro seleccionado nacional o algún equipo de renombre del planeta.
Lo que cabe a la dirigencia costarricense es no adelantar acontecimientos y en procura de construir un intento o de hacer un esfuerzo para retener al hoy técnico de la Selección Nacional, debería moverse en las siguientes direcciones.
Primero: hacer un sondeo entre los más cercanos al entrenador para conocer sus intenciones. Por ejemplo, Alfredo “Chatillo” Piedra, brazo derecho del cafetalero, miembro de la Comisión de Selecciones Nacionales y que está en Brasil, ya debe de saber las intenciones del técnico.
Segundo: esperar que a Pinto le llegue la oferta que estaría dispuesto a aceptar y conocer su monto en dólares.
Tercero: tratar de superar esa oferta.
Cuarto: si don Jorge Luis les dice que si le igualan o superan el monto de la oferta se queda en Costa Rica, entonces sí, buscar los ingresos entre gobierno y patrocinadores. Adelantar acontecimientos no es conveniente ni favorece a las partes.
Es de suponer que el señor Pinto querrá crecer profesionalmente y ese crecimiento lamentablemente no lo podrá encontrar en nuestro país, a pesar de las conquistas monumentales en este Mundial.
Pero también a este director técnico estudioso, analítico, adicto al trabajo, estratega y planificador, le podría seducir el continuar un proceso exitoso en ruta al Mundial en Rusia, haciéndose cargo, aparte de la dirección técnica de la selección mayor, seguir como supervisor de los procesos de selecciones menores que se le podrían encargar a dos de sus asistentes: Paulo César Wanchope y Luis Antonio Marín para armar un equipo de trabajo que lógicamente lleva mucho camino adelantado con la eliminatoria y la preparación que conllevó Brasil 14.
Pinto no es un tipo materialista; eso está claro, de manera que retenerlo puede que no sea un tema de billetera, sino de sensibilidad.

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