Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Martes 16 Abril, 2013

El campeón nacional se derrumbó en el peor momento.
Una vez que se apoderó del segundo lugar en la clasificación y todo era fiesta en las tiendas erizas, tanto que solo se hablaba de renovar el contrato de Manuel Keosseian, de pronto con el parón de la Selección Nacional y la venta de Diego Calvo al fútbol noruego, llegaron dos derrotas sucesivas contra rivales directos como Pérez Zeledón y Saprissa, partidos de esos que llaman de seis puntos y que al perderlos, hundió a los manudos en el quinto lugar de la tabla, seis puntos debajo de los dos equipos que lo derrotaron, a ocho unidades del Herediano y a 12 del Cartaginés. Es decir, que solo un milagro de la aritmética podría meter a la Liga en las semifinales, porque la ruta ya se acortó y solo restan 12 puntos en disputa.


¿A qué se debe el derrumbe del Alajuelense?
Es un hecho que Patrick Pemberton bajó de nivel y ya no lo ataja todo. No estamos diciendo que la friolera de goles que ha recibido el campeón, demasiados en esta temporada, sean responsabilidad de su portero, pero a Pemberton se le están metiendo goles desde todos los ángulos y distancias que en su mejor momento, bloqueaba.
La línea de cuatro en defensa se despedazó: de aquel binomio titular que formaron Salvatierra, González, Acosta y Meneses no quedó nada y por diferentes razones: venta de Pipo y Johnny, lesión de José y castigo a Christopher entre otras yerbas.
Elías Palma se quedó huérfano; el recio defensor jugaba protegido por la solvencia de sus compañeros Pipo y Acosta y no pudo asumir el liderazgo y proteger ahora él, a los noveles Gutiérrez, Soto y Flores. Jorge Gatgens nunca hizo olvidar a Salvatierra y los medios de prensa sentenciaron a Porfirio López condenándolo a la horca por un par de yerros que comete cualquiera.
Manolo cayó en la trampa.
El mediocampo lo deshizo el técnico; el cuarteto de Guevara, Valle, Oviedo y Sánchez fue roto por el entrenador cuando empezó a probar piezas en el peor momento del torneo: jugadores como Guzmán, Davis, García, empezaron a tener minutos que se les negaron en el resto de la campaña y se quebró el equilibrio del equipo. En esta zona se debe agregar la partida de Calvo.
El binomio de ataque que forman Palacios y Alonso no se cayó; por ahí siguieron metiendo goles pero les faltó el refuerzo de un Jean Carlo Solórzano al que Keosseian no le ofreció rol protagónico y un Alejandro Alpízar que por diferentes razones no aportó nada a la institución.

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