Gaetano Pandolfo

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Viernes 12 Octubre, 2007

Nota de Tano

Gaetano Pandolfo
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Una vez más don Fernando José Rodríguez nos enriquece la columna con aportes interesantes, en este caso sobre la reincidencia de conflictos en el supuestamente “coquetón” estadio Lito Pérez de Puntarenas, que desde hace algún tiempo no es precisamente escenario de coqueterías, sino de bravuconadas.
“Me llama mucho la atención la situación del estadio Lito Pérez; recuerdo que no hace muchos años al Deportivo Saprissa le sancionaron el estadio porque en un partido contra el Club Sport Cartaginés un aficionado tiró una moneda que ‘acarició’ al juez de línea de ese encuentro, del cual dicho sea de paso no recuerdo el nombre. Dicha sanción (de uno o dos partidos) pareció en ese momento rigurosa, pero según se dijo en esa oportunidad apegada al reglamento.
Pues bien, el ‘coquetón’ Lito Pérez ha presentado en más de una oportunidad problemas serios a la hora de realizar encuentros. A los que hemos tenido la oportunidad de asistir a este estadio nos parece que es mucho más peligroso que ir a un clásico nacional vestido con la camiseta del equipo visitante; es más, se torna mucho más violento y agresivo el ambiente y no es la primera vez que hay problemas en el Lito Pérez, como los ocurridos en la fecha pasada del Campeonato Nacional, de ahí la multa de más de medio millón de colones que le impuso el Comité Disciplinario.
Es un estadio en el que la seguridad parece estar pintada en la pared, pues aficionado que se propone invadir el terreno de juego lo hace (como el que tuvo un altercado con el portero Keylor Navas) y más aún con total posibilidad de agredir a los actores, llámense jugadores o árbitros.
Es cierto que puede un juez equivocarse y perjudicar al equipo casa, porque en este país algunos árbitros son bien ralitos y pecan en todos los escenarios, pero eso no puede tenerse como excusa para acudir a la violencia y menos en la proporción en la que se observa en el vídeo tomado el sábado anterior.
¿Qué estarán esperando los señores de la Unafut? ¿Que suceda una desgracia en ese campo de juego para castigarlo? La sanción económica está muy bien, sí, pero eso no repercute en la afición, pues ellos no tienen que poner de su bolsillo para pagar dicha suma; sin embargo, unos cuantos partidos de suspensión a la cancha sí que haría reaccionar a los aficionados si estos quieren a su equipo.
También calmaría un poco las cosas, pues a mi parecer se está tornando peligroso. Los mismos directivos de Puntarenas deberían identificar a estos tipos que causan problemas y negarles la entrada, pero ¿qué se puede esperar si en el informe arbitral del partido Puntarenas-San Carlos se indica que el presidente porteño arremete contra un árbitro agrediéndole físicamente?”.
En general compartimos la idea de suspender las canchas problemáticas, pues la medida repercutiría en la afición infractora; incluso se puede ir más allá y considerar la posibilidad de restar puntos si el índice de reincidencia es elevado. Ahí sí que los “tira piedras” lo pensarían dos veces… si es que piensan.