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Jueves 23 Agosto, 2007

NOTA DE TANO

 
Gaetano Pandolfo
 
Aplaudimos la decisión y valentía de Hernán Medford de entregarles a los nuevos convocados a la Selección Nacional el compromiso de enfrentar a Perú.


En la mayoría de los diferentes medios de comunicación, se anunció la alineación de Costa Rica con los mismos de siempre: Porras, Drummond, Cordero, Centeno, Solís, Gómez, Chinchilla y en cambio, nosotros, sin conversar ni medio segundo con el entrenador de la tricolor, en nuestra nota de ayer proclamábamos por una formación novedosa en la que figuraran como titulares los que fueron reserva en la Copa Oro y los rostros nuevos del equipo.


Acertamos en diez de las once posiciones; dentro de nuestro “plan” teníamos a Walter Centeno en la reserva para que iniciara el partido Willy Eras al lado de Danny Fonseca como medio de contención. Solo con “Paté” fallamos, pero en las otras diez posiciones, Hernán alineó a los que era lógico que empezaran el partido, dado su carácter amistoso y de prueba vital para los nuevos convocados al equipo.


Perú se presentaba como un rival ideal para probar jugadores; el de anoche era un fogueo atravesado porque el siguiente es hasta el 9 de setiembre en Estados Unidos contra Honduras, de manera que el cuerpo técnico fue claro en que la nueva convocatoria de jugadores era solo para medirse con los suramericanos. Para ir a Boston será otra lista.


Entonces, la lógica dictaba que los viejos del barrio y las caras requeteconocidas de Medford, serían los espectadores más cercanos a la cancha y que ante Perú, veríamos de titulares a los que vimos y entrarían de cambio los que entraron.


La alineación estaba cantada sin que el técnico la cantara y la pudimos captar con antelación, aplicando únicamente lógica y sentido común.


Wardy; Michael, Freddy, Pablo; Myre, Sirias, Danny, Rojas y tres de los “viejos”: Gómez, Centeno y Saborío.


De los nuevos, ¿quiénes pasaron la prueba y quiénes la perdieron?


Para mí, todos la pasaron.


Los parámetros de rendimiento estamos seguros que Hernán Medford no los mide como lo hacen los fanáticos. Para ellos Oscar Rojas fue el mejor del partido porque metió un gol y Esteban Sirias el peor porque perdió algunas bolas.


Nada que ver. El asunto no se mide así.


En lo personal me agradó el trabajo de todos ante un rival que como Perú, no fue nada vagabundo en la cancha, como sí lo fue Chile en su momento. Este Perú lució bien encajado, coordinado y le puso ganas al juego.


En ese sentido, Costa Rica le jugó cara a cara, con buenos ratos de fútbol y lógicamente que el equipo se cayó en la segunda parte con los seis cambios que ordenó Medford, necesarios para mirar, observar y analizar y desde luego que perjudiciales para ganar el partido. Claro, el partido contra Perú no era para ganarlo; era para ver a los nuevos y vaya que los vimos.