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Falta de terrenos limita instalación de mayor infraestructura comercial
Norte de la capital sediento de desarrollos
Saturación de oeste y este pone la mira en ese sector que suma mayor densidad residencial

El sector norte de la capital denota la ausencia de infraestructura comercial acorde con el tamaño de su población. Los Colegios, Moravia, Tibás y Santo Domingo tienen vastos residenciales, y eso no ha sido explotado aún por desarrolladores y visionarios en negocios.
Los desarrollos comerciales se deben usualmente a un tema de complemento. Cuando una zona tiene densidad residencial y centros educativos, requerirá áreas recreativas y comerciales.
Esos criterios de viabilidad estarían cumpliéndose, aunque existen algunas limitantes que han dificultado que a la fecha se desarrollara con éxito un proyecto similar a los que poseen el este y oeste de la capital.
El crecimiento de la zona es evidente, mas destaca esa carencia de infraestructura comercial que atienda a una población, que debe desplazarse hasta otros puntos para satisfacer la necesidad de recreación y consumo.
Las oportunidades han sido demostradas. Cadenas de supermercados que tienen como meta consumidores de ingreso medio y alto, restaurantes y tiendas de artículos personales encontraron éxito en el norte, y se consolidan en segmentos rentables que existen en esa área
“Considero que la zona norte merece al menos un mall de buen tamaño, en este momento le caería de perlas. Tiene una población considerable a la que puede aquejar el cansancio de movilizarse. Para mí, falta un aventurero”, consideró Gabriel Calvo, consultor de NAI Costa Rica.
El reto para los desarrolladores está en ubicar los terrenos para ejecutar esos proyectos. Actualmente existen pocas propiedades disponibles que cumplan los criterios de viabilidad para llegar a la segura, agregó Calvo.
El único que de momento se conoce está en el papel, es Plaza Lincoln, que estará en el terreno donde se ubicó el colegio del mismo nombre.
El desarrollo está a cargo de la compañía Portafolio Inmobiliario. De acuerdo con la empresa, en este momento “está cumpliendo con los requisitos para su ejecución, aportando documentos como el diseño, permisos, planos constructivos y colocación”.
Si bien el proyecto sigue en firme, carece de un cronograma de acción, afirmó la empresa a través de su oficina de comunicación.
Este caso es uno de los pocos que se salen de la regla. A excepción de ese terreno, son muy pocos los que están disponibles de buenas dimensiones, céntricos y que dispongan de facilidad de acceso.
De hecho, municipalidades como las de Escazú, Santa Ana y Curridabat siempre han sido calificadas como las mejores en el índice de desarrollo cantonal, mientras las del norte se ubican a media tabla.
“Los principales desarrolladores de proyectos de oficinas y comercio han optado por realizar mayores inversiones en zonas donde los indicadores demográficos y la existencia de otros proyectos de similares características les permiten mitigar más el riesgo”, manifestó Daniel Alvarez, consultor del segmento corporativo de la firma Colliers.
Esa debilidad puede verse en infraestructura. Por ejemplo, las calles de estos cantones enfrentan una situación de colapso.
En términos de clima empresarial, también presentan una burocracia mayor que otros gobiernos locales.
“El manejo de trámites es un tanto más complejo. Eso y el perfil de la población podrían desincentivar un poco que los inversionistas vayan a esas zonas”, puntualizó Randall Alvarado, consultor de la firma MerBrand.

Daniel Chacón
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