“Masificar el aprendizaje del inglés no solo es correcto, sino urgente para el país”: Maritza Hernández, presidenta de UCCAEP
Lo importante es: cuántas personas aprenden, cuántas mejoran su empleabilidad y cuántas acceden a mejores oportunidades
Las críticas al programa Hello Brete, que busca capacitar gratuitamente a 500 mil costarricenses al año en inglés, han abierto un debate público sobre su alcance, implementación y posibles implicaciones.
Cuestionamientos relacionados con el manejo de datos, la efectividad de los cursos y preocupaciones sociales han puesto la iniciativa bajo la lupa de distintos sectores.
Ante este escenario, la presidenta de la UCCAEP, Maritza Hernández, reconoce que hay aspectos que deben revisarse, pero defiende el objetivo central del programa: ampliar el acceso al inglés como una herramienta clave para el empleo y la competitividad del país.
Desde su perspectiva, el reto no es frenar la iniciativa, sino ajustarla para acelerar resultados en un contexto donde la demanda de talento bilingüe supera la capacidad del sistema educativo tradicional.
¿Se justifican las críticas?
Hay preocupaciones que deben atenderse, como el manejo de datos o detalles operativos, y es correcto que la sociedad lo plantee. Eso fortalece el programa.
Pero también hay una tendencia a descalificar el fondo de la iniciativa, y ahí es donde no coincidimos. Porque el objetivo central, masificar el aprendizaje del inglés, no solo es correcto, sino que es urgente para el país.
El enfoque correcto es:
• Corregir lo que haya que corregir.
• Sin frenar una iniciativa que apunta en la dirección correcta.
¿Qué tan importante es la enseñanza del inglés para la competitividad de Costa Rica?
Es uno de los factores más determinantes para el futuro económico del país.
• Define el acceso a un empleo formal.
• Permite mejores salarios (lo demuestran los estudios).
• Es clave para sectores como servicios, tecnología, turismo y exportaciones.
En términos sencillos, sin inglés perdemos competitividad.
Y esto no es algo meramente teórico: muchas empresas no logran contratar por falta de talento bilingüe y, por ende, hay oportunidades de empleo que simplemente no se aprovechan. Por eso, estos esfuerzos por ampliar la cobertura en inglés impactan directamente en crecimiento, inversión y empleo.
¿Debería darse esos recursos al MEP y al INA en lugar de Open English?
No es una discusión de sustitución, es de complemento. El país ya tiene instituciones como el MEP y el INA, y deben fortalecerse. Pero también hay una realidad que no podemos ignorar, y es que la demanda supera la capacidad del sistema tradicional y necesitamos soluciones más rápidas, escalables y que se ajusten a las necesidades de tiempo de las personas.
Programas como Hello Brete permiten llegar a cientos de miles de personas en poco tiempo, flexibilizar el aprendizaje en los horarios que convengan a cada persona y, de esta manera, acelerar resultados.
Lo que el país está apostando es por combinar todas las herramientas disponibles para cerrar la brecha más rápido.
¿Algo más que agregar?
Cuando hablamos de bilingüismo, no hablamos solamente de educación, es empleo. El inglés es una herramienta directa para mejorar ingresos y calidad de vida.
Ahora lo que corresponde es evaluar los resultados una vez que finalice el programa y no ideologizar el debate.
Lo importante es: cuántas personas aprenden, cuántas mejoran su empleabilidad y cuántas acceden a mejores oportunidades.
El mayor riesgo es quedarnos atrás. Costa Rica compite globalmente por talento e inversión. No avanzar en inglés tiene un costo país muy alto.