Laura Fernández advierte que los partidos que se opongan a eurobonos quedarán “muertos y enterrados”
Mandataria insiste en la necesidad de colocar $13.500 millones en deuda externa para que el gobierno pague menos intereses
“Muertos, sepultados y olvidados”. Así quedarán los partidos políticos que se opongan a los eurobonos por mezquindad, según la presidenta Laura Fernández, quien aseveró que algunos de ellos quieren ver el país “en cenizas”.
Es por ello que la mandataria pidió una vez más al Partido Liberación Nacional (PLN) y al Frente Amplio (FA) recapacitar y apoyar al gobierno en la colocación de $13.500 millones en eurobonos por los próximos nueve años.
Los eurobonos son certificados de deuda que emite el Gobierno, con la característica especial de que se venden fuera del país en mercados internacionales como Nueva York o Londres. En principio, sirven para conseguir dinero a plazos más largos y tasas de interés más baratas de las que se consiguen en el mercado nacional.
“Muertos y enterrados y sepultados y olvidados en esos compartimientos del cerebro humano que son sabios y que olvidan los malos recuerdos. Así van a quedar los irresponsables que quieren ver a Costa Rica en cenizas. Ahí es a donde van a quedar. Ahí es a donde tienen que quedar. ¿Por qué? Porque el pueblo de Costa Rica no es tonto”, dijo Fernández.
El gobierno desea colocar $13.500 millones durante un período de nueve años, lo cual implicaría también una decisión financiera para las próximas dos administraciones.
Según el proyecto, se estarían colocando alrededor de $1.500 millones al año. Hoy día, el proyecto se encuentra con un panorama incierto en la Asamblea Legislativa.
No obstante, partidos como el PLN y el Frente Amplio exigen que no se recorte ni un cinco en seguridad para el próximo año y que el gobierno pague la deuda con la CCSS, entre otras cosas, para dar sus votos al plan.
Como la colocación de deuda externa requiere de 38 votos, el gobierno de Fernández depende absolutamente de lo que hagan las fuerzas opositoras en esta materia.
En ese sentido, Fernández destacó que, en caso de ser necesario, ella se encargaría de denunciar a los partidos que quieren ver al país en cenizas para llevar agua a sus molinos políticos.
“Yo voy a ser la primera, en el marco de mis responsabilidades, voy a ser la primera que le va a explicar a los costarricenses por qué el país no puede tomar las medidas económicas necesarias.
Entonces, la partida de irresponsables de Liberación Nacional, y los menciono de primeros porque fueron los primeros en alzar la voz en esto, van a tener que explicarle al pueblo de Costa Rica los números económicos que están haciendo o, simple y llanamente, decir la verdad: que no les interesa que nuestro país quede en cenizas con tal de que a mi gobierno le vaya mal para ellos ir a pulsear ganar las próximas elecciones. Y eso es una verdadera vergüenza”, explicó.
Ni se pagan en euros, ni son dinero gratis. Le explicamos de manera breve, ¿qué son los eurobonos? y ¿cómo influyen directamente en la cuota de sus deudas?
| PREGUNTA | EXPLICACIÓN |
|---|---|
| ¿Qué son los eurobonos? | Es un certificado de deuda que emite el Gobierno, con la característica especial de que se vende fuera del país en mercados internacionales como Nueva York o Londres. |
En palabras simples: es ir a pedir prestado al extranjero en lugar de pedirle a los bancos locales.
El Gobierno usa ese dinero para pagar deudas viejas que están por vencer, sin asfixiar el presupuesto del Estado.
En finanzas, significa que el bono se emite fuera del territorio del país emisor.
De hecho, los eurobonos de Costa Rica se emiten siempre en dólares estadounidenses.
Como la deuda se contrata en dólares, si el tipo de cambio en Costa Rica subiera de golpe, al país le costará mucho más caros los colones necesarios para pagar esa deuda en dólares.
De aprobarse en los términos planteados por el Poder Ejecutivo, la autorización abarcaría a la actual administración, a la que asumirá en 2030 y a la que iniciará funciones en 2034.
La iniciativa genera reservas entre diputados de oposición, quienes consideran que la propuesta carece de controles suficientes y otorga un plazo inusualmente extenso.