José Aguilar: “La democracia no se cuida con palabras, se cuida resolviendo los problemas”
Costa Rica debe retomar la senda del diálogo respetuoso para llegar a acuerdos duraderos
José Aguilar, candidato presidencial del partido Avanza, planteó una propuesta centrada en tres pilares clave: seguridad, educación y generación de oportunidades.
Su visión busca recuperar el control de los territorios mediante una estrategia firme e inteligente, cerrar las brechas educativas y preparar a las nuevas generaciones para un mundo cambiante, así como impulsar el empleo digno y el emprendimiento, especialmente en zonas olvidadas del país.
Lejos de confrontar al actual mandatario Rodrigo Chaves, Aguilar insiste en un enfoque propositivo. Asegura que su candidatura no está motivada por el rechazo a ninguna figura política, sino por el deseo de construir un país amable, educado y democrático.
¿Cuáles son los 3 principales ejes de acción de Avanza?
La propuesta política de Avanza se construye sobre tres grandes pilares que responden directamente a las urgencias más sentidas del país.
Seguridad: una Seguridad que recupere la paz y el control de los territorios mediante un abordaje firme, coordinado e inteligente.
Educación: Para cerrar brechas y recuperar el tiempo perdido y preparar a las nuevas generaciones para un mundo global, tecnológico y cambiante.
Generación de oportunidades reales para todas las personas, impulsando el empleo digno, el emprendimiento y la movilidad social, especialmente en las zonas más rezagadas.
Para muchas personas el estilo de liderazgo del actual presidente Rodrigo Chaves no le hace bien al país y por ello, se requiere un cambio, ¿qué opina usted al respecto?
Yo no vengo en contra de nadie, vengo a favor del país que sueño, que es un país amable y educado, que es un país que cree en sí mismo y que a través de un diálogo constructivo en democracia, puede lograr que crezca la economía, que la población se eduque, que tengamos buena salud y que cuidemos a los ecosistemas.
Entonces, no vengo ni en contra de este señor que usted menciona, ni de nadie. Vengo a favor de esa visión que tengo y esa es mi personalidad.
Toda mi vida me ha tocado liderar proyectos en donde participan líderes comunitarios, iglesias, empresarios, alcaldes, ministros, mandos medios.
¿Es necesario recuperar esa senda, el histórico diálogo costarricense para resolver los problemas?
La fórmula del éxito para Costa Rica requiere valentía, pero también amabilidad, cuidando las formas y escuchando las ideas.
También, hay algo que sí quiero dejar claro de manera enfática. Hay una mezquindad política terrible, en donde si un proyecto o idea no es del partido que yo represento, entonces no avanza, se le atraviesa el caballo y eso no puede ser. Es una estupidez. Hay que dialogar y entender que lo que es bueno para Costa Rica es lo que hay que apoyar.
Si usted insulta a la gente, genera un enemigo y me van a insultar de vuelta, me van a cerrar las puertas. Por el contrario, si yo lo escucho, lo trato con respeto, intercambiamos criterios, probablemente tendremos a personas más receptivas y será más fácil lograr los acuerdos.
Como parte de mi trabajo me ha tocado hablar con varios analistas, algunos de ellos me han señalado que uno de los principales problemas de esta campaña es que está en riesgo la democracia, ¿es cierto eso?
Yo lo formularía de esta manera. Para que sigamos creyendo en la democracia, necesitamos que la calidad de los servicios públicos sea buenísima y a mí me toca mucho por mi trabajo ir a zonas rurales, costeras en donde hay problemas de conectividad, hay problemas de infraestructura, hay problemas de calidad educativa, hay problemas de empleo, hay problemas de inseguridad. Entonces, creo que ahí es donde deberíamos enfocarnos, cómo hacemos para que a esa otra Costa Rica la democracia le signifique prosperidad, desarrollo y capacidades, además de seguridad y esperanza.
La democracia no se cuida con palabras, se cuida resolviendo los problemas y con calidad de los servicios públicos y el desempeño de las instituciones.
¿Hay instituciones que son un fin en sí mismas que ya terminaron su ciclo y deben ser cerradas?
Esa es una pregunta muy amplia, muy general, porque hay diferentes modelos. Está el Poder Ejecutivo, están las instituciones que son las municipalidades, están las instituciones autónomas y cada una tiene un régimen de empleo que es diferente, entonces no se puede, digamos, responder a rajatabla porque tienen diferencias importantes.
Mi vocación y el Partido Avanza, lo que queremos es que con alianzas público-privadas, con innovación, definitivamente tienen que modernizarse.
Le voy a poner solamente un ejemplo que para mí fue muy significativo: La atención primaria en los EBAIS. Se hizo un experimento, una innovación procedimental que era hacer la subcontratación con universidades y con cooperativas. Si no me traiciona la memoria, se bajaron los costos en un 20% y las listas de espera para la atención de los usuarios se redujeron prácticamente a cero.
Esa es una idea que podemos extrapolar a otras instituciones, por ejemplo, tercerizando cursos para enseñar inglés y computación con el INA, haciendo alianzas público-privadas para que la formación dual con los colegios técnicos esté cerca del sector privado. Ese tipo de pensamiento es el que tenemos.