INS pagó ¢1.345 millones por daños a terceros en solo dos meses de 2026
Choques contra postes, muros, viviendas y otros vehículos concentran los casos atendidos bajo la cobertura por responsabilidad civil de la póliza de autos
En los primeros dos meses de 2026, los accidentes de tránsito que provocaron daños a la propiedad de terceros generaron un impacto económico significativo.
En ese periodo, el Instituto Nacional de Seguros (INS) tramitó 960 indemnizaciones, lo que equivale a un promedio de 16 pagos diarios, por un monto total de ¢1.345 millones.
Los casos incluyen afectaciones a otros vehículos, así como daños a infraestructura como trenes, postes del tendido eléctrico, tapias, muros, viviendas y diversas estructuras.
Del total, 409 de esas indemnizaciones correspondieron a colisiones contra objetos fijos, lo que representó pagos cercanos a los ¢560 millones.
El resto de los casos se relaciona con daños ocasionados directamente a otros automotores.
Estas indemnizaciones se realizaron bajo la denominada cobertura C de la póliza de autos, conocida como “Responsabilidad Civil Extracontractual por Daños a la Propiedad de Terceras Personas”.
Este respaldo aplica cuando un conductor asegurado causa daños de manera accidental a bienes de terceros y es declarado responsable mediante una sentencia en firme, cubriendo los costos hasta el monto contratado en la póliza.
El volumen de casos atendidos en apenas dos meses refleja la frecuencia con la que se registran incidentes en carretera que terminan afectando no solo a los involucrados directos, sino también a terceros.
Además, evidencia el peso económico que estos eventos pueden tener para los conductores responsables.
La cobertura C forma parte de las protecciones básicas dentro de la póliza de autos del INS.
Se complementa con la cobertura A, que cubre lesiones o fallecimiento cuando se agota el monto del Seguro Obligatorio Automotor (SOA), incluido en el pago del marchamo.
Uno de los aspectos relevantes de esta cobertura es que su costo no depende del valor, tipo o modelo del vehículo asegurado.
En cambio, el monto a pagar se establece con base en la suma asegurada que el cliente decida contratar, lo que permite ajustar la protección a las necesidades y posibilidades de cada conductor.
En términos de inversión, se trata de una cobertura accesible. Por ejemplo, para un vehículo de uso personal con un monto asegurado de ¢100 millones por persona y ¢200 millones por accidente en la cobertura A, junto con ¢100 millones en la cobertura C, el costo aproximado es de ¢90.696 por semestre, es decir, cerca de ¢15.810 mensuales.
Las cifras de este inicio de año siguen la tendencia observada en 2025, cuando el INS atendió más de 7.000 casos por daños a la propiedad de terceros.
En ese periodo, las indemnizaciones alcanzaron alrededor de ¢12.400 millones, destinados a propietarios de vehículos y bienes afectados.
El comportamiento de estos datos confirma que los incidentes de tránsito continúan generando consecuencias económicas relevantes, tanto para quienes resultan afectados como para los responsables.
“Cuando tomamos el volante de un vehículo debemos tener presente que estamos asumiendo una gran responsabilidad, ya que de ocurrir un accidente del cual seamos responsables, nos corresponderá indemnizar a los afectados; lo que en muchos casos representa altas sumas de dinero y compromete nuestro patrimonio y economía. De ahí la importancia de contar con un seguro que nos respalde durante estas emergencias” dijo Ricardo León, jefe de la Dirección de Autos del INS.