Costa Rica se consolidó como el mayor exportador de dispositivos médicos per cápita del mundo, pero mantener ese liderazgo dependerá de su capacidad para formar el talento especializado que demanda una industria en constante crecimiento.
Ese fue el principal llamado del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos durante un foro sobre los desafíos del sector.
Y es que la industria de dispositivos médicos es actualmente el principal sector exportador del país.
Además de generar más de 63.000 empleos directos, representa cerca del 48% de las exportaciones de bienes, lo que convierte la disponibilidad de personal calificado en un factor determinante para sostener su desarrollo y atraer nuevas inversiones.
Según el Colegio, las empresas ya no buscan únicamente profesionales con conocimientos científicos, también requieren competencias en áreas como control de calidad, esterilización, cumplimiento de estándares internacionales, pensamiento crítico, liderazgo, comunicación y aprendizaje continuo.
"Si queremos mantener nuestra posición y atraer nuevas inversiones, debemos asegurarnos de que nuestros profesionales estén preparados para los desafíos de una industria que evoluciona constantemente; por eso, ahora el reto está en las aulas y en los colegios profesionales", dijo Angie Cervantes Rodríguez, integrante de la Junta Directiva del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos.
El tema fue analizado en un foro organizado por el Colegio junto con el Clúster de Dispositivos Médicos, donde especialistas coincidieron en la necesidad de fortalecer la relación entre la academia, los colegios profesionales y la industria para que la formación responda a las necesidades reales del mercado laboral.
Roberto Zumbado Salas, profesor universitario y director de Calidad en la industria de dispositivos médicos, señaló que uno de los principales desafíos es acercar más a los estudiantes al entorno productivo mediante prácticas profesionales y experiencias tempranas que les permitan conocer las oportunidades que ofrece este sector.
Durante la actividad también se destacó que carreras como ingeniería, química y ciencias de la vida también desempeñan un papel fundamental en una industria dedicada al desarrollo de tecnologías utilizadas en procedimientos médicos alrededor del mundo.
Los especialistas indicaron que el perfil profesional ha evolucionado y que, además del trabajo tradicional de laboratorio, las empresas requieren conocimientos en áreas como gestión del riesgo, validaciones, investigación y desarrollo, inteligencia artificial y trabajo multidisciplinario.
Como parte de las conclusiones del foro, el Colegio hizo un llamado a impulsar una colaboración permanente entre universidades, colegios profesionales e industria mediante educación continua, prácticas profesionales y ajustes curriculares que permitan formar profesionales preparados para asumir puestos estratégicos y responder a la evolución de uno de los sectores más importantes para la economía costarricense.