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Sábado, 17 de noviembre de 2018



CANDILEJAS


Helvéticos en tierra huetar

Candilejas [email protected] | Viernes 17 junio, 2016

Suiza se constituyó a partir del fin de siglo XIII alrededor del paso de las montañas del Gotardo. Allí se encuentra el túnel más largo del mundo, con 57,1 km de longitud, inaugurado oficialmente el 1 de junio 2016. / Shutterstock


Dos Patrimonios Mundiales de la UNESCO separados por el océano Atlántico. Uno es los Alpes suizos Jungfrau – Aletsch, declarado “bien natural” por las revelaciones que ofrece en cuanto a la formación de montañas y glaciares. El segundo, Parque Nacional de la Amistad, en las reservas de la cordillera de Talamanca, en Costa Rica y parte de Panamá; que conserva huellas de las glaciaciones concernientes a la Era Cuaternaria.

Entre ellos, la Suiza de Turrialba, Cartago, no declarada Patrimonio Mundial, pero en estricta relación con los dos anteriores. ¿Por qué?

Adriano Dormond nació en el cantón de Vaud, Suiza. En 1897 firma un contrato con el expresidente Ricardo Jiménez Oreamuno para enseñar la técnica suiza de producción de quesos a los empleados que el entonces presidente tenía en su finca lechera ubicada en Cartago.

Luego, Dormond se unió a otros suizos con quienes fundó un cafetal en Turrialba, al “que en recuerdo de su lejana patria le pusieron el nombre de La Suiza”, cuentan las historiadoras Ana Ventura y Patricia Sibaja en “Emigración suiza a Costa Rica”, publicado en 1991.

Inicialmente, Turrialba fue habitada predominantemente por la tribu indígena huetar, cuyos miembros jamás pensaron que hombres y mujeres de la Confederación Helvética (del  latín: Confoederatio Helvetica), oficialmente Confederación Suiza, llegaran a convivir con sus descendientes.

 “Costa Rica y Suiza son grandes aliados tanto en asuntos bilaterales –tratado de libre comercio- como en aspectos multilaterales en las que coinciden y respaldan iniciativas de paz por ejemplo, en el seno de Naciones Unidas”, dice la embajadora suiza en Costa Rica, Yasmine Chatila Zwahlen.

La historia de esta poderosa unión podría comenzar con el “hambre en Suiza” debido a una seria crisis económica ocasionada por el fin de su Guerra Civil que trajo triunfo a los liberales, haciendo caer a los conservadores en 1847. 

De nuestro lado, la importación de ganado suizo debido a la mala calidad del criollo y el pobre sistema educativo nacional, serían motivos para que Costa Rica promoviera la inmigración suiza hacia nuestro país.

Dos sobresalientes suizos fueron Enrique Pittier y Pablo Biolley. El primero, doctor en filosofía, llegó a Costa Rica en 1887, trabajó con el también emigrante suizo Adolphe Tonduz, biólogo y botanista; a Pittier se lo destaca por su impulso en la creación del Instituto Meteorológico, posteriormente Instituto Físico Geográfico, cuyos anales testimonian su primera investigación: “Apuntes sobre el clima e hipsometría de la República de Costa Rica”, además realizó el levantamiento del mapa de Costa Rica en 1900.

Un año antes a la llegada de Pittier, el suizo Pablo Biolley, contribuye con la cultura escrita del país aportando publicaciones esenciales: “Gramática de Griego”, “Compendio de historia natural”, “Costa Rica y su porvenir”, este último enviado a la exposición de París de 1889.

Se destaca también Johannes (Juan) Rudin, matemático, físico, geólogo, astrólogo, pedagogo; quien sella la educación impartida hoy en la escuela josefina que lleva su nombre.

De acuerdo con Ventura y Sibaja, el profesor Carlos Borel, Dr. en física, discípulo de Albert Einstein, vivía una situación tan precaria como su salario: se le pagaba con comida únicamente. Un día, leyendo un periódico suizo se entera que el gobierno de Costa Rica solicitaba profesores de física, entonces, decide concursar y gana. Dio clases en la Universidad de Costa Rica, y fue quien sacó al estudiante  de la clase, para llevarlo en contacto directo con el objeto de estudio, fuese un laboratorio, la calle, o una fábrica de telas.

El pasado mes de agosto, en su discurso por la fiesta nacional de Suiza, la embajadora Chatila explicó la similitud entre los dos países: “Hace exactamente 200 años, la neutralidad armada de Suiza y su inviolabilidad fue garantizada por las grandes potencias europeas en el Congreso de Viena. La neutralidad es un credo político que une a Suiza y a Costa Rica… tienen en común una larga historia de democracia y estabilidad política”. Mencionó también lo que sería un honor mundial para nuestro país: “Así lo dijo una expresidenta de Suiza, Ruth Dreyfuss, en un discurso en la Universidad para la Paz en San José: El día en que mi país decida abolir el ejército, designo a Suiza la Costa Rica de Europa”.

 

Carmen Juncos y Ricardo Sossa

Editores jefes y directores de proyectos

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Fuente: Robles, Ana y Sabaja Patricia. “Emigración suiza a Costa Rica”. 1991 / UNESCO. “Patrimoine Mondial en Suisse”. 2012. / Discurso de Yasmine Chatila Zwahlen, embajadora de Suiza, en ocasión de la Fiesta Nacional Suiza. San José, 6 de agosto 2015. / Newsletter diciembre 2015 y abril 2016 de la Embajada de Suiza. / http://portal.unesco.org/ https://www.eda.admin.ch / http://www.hls-dhs-dss.ch/textes/f/F7466.php