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Frío resumen histórico

• Continuación de una opulenta biografía fílmica, carece de rigurosidad y vigor emotivo

Elizabeth – La edad de oro
(Elizabeth – The Golden Age)
Dirección: Shekhar Kapur. Reparto: Cate Blanchett, Geoffrey Rush, Clive Owen, Samantha Morton. Duración: 1:54. Origen: Inglaterra-Francia-Alemania 2007.
Calificación: 6


La decepción causada por “Elizabeth – La edad de oro” es muy grande: se trata de la secuela de una excelente película, y su calidad es netamente inferior con respecto a la original. Lo extraño del caso, es que los autores son los mismos del filme anterior: desde el talentoso director indio Shekhar Kapur, hasta la magnífica intérprete australiana Cate Blanchett. Aunque retiene muchas de las virtudes estéticas que caracterizaban la primera entrega, esta continuación de una opulenta biografía fílmica, carece de rigurosidad y vigor emotivo.
Estrenada en 1998, “Elizabeth – La reina virgen” relataba algunos episodios clave en la vida de la soberana de Inglaterra, Elizabeth Tudor (1533-1603), incluyendo su coronación a los 25 años de edad.
“Elizabeth – La edad de oro” retoma la carismática figura, en un periodo difícil de su reinado. En 1585, Elizabeth está rodeada de enemigos, dentro y fuera de su país. Por un lado, alguien está organizando un complot político con el objetivo de eliminarla, favoreciendo así la llegada al trono de su prima, María Estuardo. Como si fuera poco, el ambicioso rey de España, Felipe II, ordena la construcción de una flota enorme, con la cual planea invadir a Inglaterra.
En estos eventos, hay suficiente dramatismo como para capturar la atención del público. Sin embargo, gran parte de la narración se concentra en el frustrado romance que supuestamente hubo entre Elizabeth y Sir Walter Raleigh, apuesto aventurero recién regresado del continente americano. En la interpretación anodina de Clive Owen, Raleigh luce como un galán moderno y su relación con la reina no tiene credibilidad.
Los demás personajes son retratados de manera maniquea. Algunos de ellos, como el Felipe II encarnado por Jordi Mollá, rozan lo caricaturesco. Solo Blanchett sobresale: con su intensidad histriónica, le hace olvidar al público que su personaje debería tener más de 50 años. No obstante, su gran desempeño se ve neutralizado por un guion esquemático y plagado de concesiones comerciales.
La trama tiene su clímax durante una batalla naval, que no alcanza el nivel espectacular deseado. El empleo de efectos digitales es demasiado obvio y la descripción del choque se torna caótica, impidiendo una plena comprensión de su desarrollo.
Galardonada con un Oscar al mejor diseño de vestuario, “Elizabeth – La edad de oro” es una realización suntuosa y poco inspirada. Funciona como un frío resumen histórico, bien acabado aunque exento de energía épica.
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