Stephie Davis convierte el Kryol en protagonista de "Songs From The Healing Room"
Por Geannina Sojo Navarro, KM0
La artista costarricense habla con Kilómetro Cero sobre identidad, raíces limonenses, sanación y el papel del Kryol dentro de la música nacional.
La carrera de Stephie Davis ha estado marcada por una búsqueda constante de identidad, sonido y representación. Ganadora de dos premios ACAM por Mejor Disco Reggae con "Kween" en 2021 y Mejor Disco Folclórico con "Queen of the Sea" en 2024, la artista limonense suma un nuevo capítulo con "Songs From The Healing Room".
El álbum reúne ocho canciones propias y colaboraciones con artistas de distintos territorios del Caribe. En una entrevista para Kilómetro Cero, la artista indicó que para ella, este disco es "un acto de afirmación y también de sanación. Crecer como mujer afrodescendiente en Limón significa cargar con historias que muchas veces han sido invisibilizadas o contadas por otros. Poder narrarme desde mi propia voz es recuperar ese espacio, decir esto somos, esto siento, esto vivimos sin filtros ni traducciones”.
La artista sostiene que contar su historia también implica cuestionar las miradas reducidas que todavía persisten sobre lo afrodescendiente dentro de la industria musical.
“Dentro de la industria musical muchas veces se encasilla o se exotiza lo afro, contar mi historia es también un acto político. Es mostrar la complejidad, la sensibilidad y la profundidad de nuestras experiencias, más allá de los estereotipos”, explicó.
Uno de los momentos más significativos del disco aparece en la inclusión del Kryol, lengua criolla hablada históricamente por comunidades afrodescendientes de Limón, en los poemas “Healed” y “Di Fruuts Af Di Spirit”, piezas que abren y cierran el álbum.
“El Kryol es casa. Es memoria viva. Es la forma en la que mis abuelos, mi familia y mi comunidad han nombrado el mundo por generaciones. Incluirlo en los dos poemas que se encuentran en el disco no es una decisión estética, es una necesidad emocional y cultural”, mencionó.
Para Davis, el lugar del Kryol sigue siendo una conversación pendiente en Costa Rica. “Reivindicarlo es decir que nuestra lengua tiene valor, belleza y fuerza. Que no es menos, ni algo que deba esconderse. Creo que el Kryol debería ocupar un lugar mucho más visible dentro de la identidad costarricense, porque es parte esencial de la historia del país, aunque muchas veces no se reconozca así”.
Grabado en Puerto Viejo de Limón junto a Jahricio de Firelion Music y Positive Studio, el álbum mantiene una conexión directa con el territorio donde nació la artista. Esa relación con Limón también atraviesa el sentido emocional del proyecto.
“Songs From The Healing Room es un disco donde hablo mucho sobre lo importante que fue para mí reencontrarme con Dios, y cómo ese proceso transformó completamente mi vida”.
El proyecto también incluye colaboraciones con Mike Joseph, Huba Watson, Dj Chris y Salua Jackson, (desde la isla de San Andrés, Colombia), voces que expanden la identidad caribeña del álbum. “Más que featurings, buscaba conversaciones. Cada voz aporta una perspectiva distinta, pero dentro de un mismo sentir. Quería construir un universo donde se sintiera esa diversidad del Caribe, pero también su unidad”, explicó la artista.
Hoy, con presentaciones ante públicos masivos como las vividas en el Festival Internacional de las Artes, Davis asegura que no ha perdido la esencia con la que comenzó. “Esa niña sigue aquí. La emoción de cantar, de expresarme, de conectar con la gente, eso no ha cambiado. Lo que sí ha cambiado es la conciencia. Hoy entiendo mejor el poder que tiene lo que hago”, concluyó.