Nueva tecnología mejora calidad de vida de mujeres en menopausia
Especialista señala que esta tecnología única en la región amplía las opciones terapéuticas para tratar resequedad y otros síntomas íntimos de esta etapa
La menopausia puede traer cambios íntimos que afectan la calidad de vida de muchas mujeres, desde resequedad vaginal y ardor hasta dolor en las relaciones sexuales y molestias urinarias. Frente a ese escenario, especialistas señalan que hoy existen tecnologías que amplían las alternativas terapéuticas para pacientes que buscan mejorar su bienestar sin cirugía y, en algunos casos, sin uso de hormonas.
“El problema es mucho más frecuente de lo que muchas mujeres creen, pero todavía se conversa poco. No se trata solo de un cambio hormonal; la menopausia puede impactar comodidad, seguridad corporal, vida sexual y bienestar emocional”, explicó el Dr. Christian Rivera, cirujano plástico y reconstructivo.
De acuerdo con Mayo Clinic, el llamado síndrome genitourinario de la menopausia aparece cuando la disminución de estrógenos vuelve los tejidos vaginales más delgados, secos, menos elásticos y más frágiles. Entre sus síntomas más comunes se encuentran la resequedad vaginal, el ardor, la irritación, el dolor durante las relaciones sexuales y algunos trastornos urinarios. La guía 2025 de la American Urological Association, junto con otras sociedades científicas, reconoce además que esta condición puede afectar de forma relevante la calidad de vida, la salud sexual y el bienestar general.
La magnitud del problema es considerable. La Menopause Society y otras revisiones clínicas coinciden en que se trata de una condición muy común en la posmenopausia, con reportes que pueden rondar cerca de la mitad de las mujeres o más, dependiendo de la población estudiada y de la forma en que se mida.
En ese contexto, el doctor Rivera indicó que en consulta cada vez más mujeres buscan opciones que les permitan recuperar confort y funcionalidad de manera ambulatoria. Una de esas alternativas es el uso de tecnología láser G-Runner para el abordaje de síntomas como resequedad vaginal, dispareunia y pérdida de elasticidad tisular, dentro de protocolos individualizados y con valoración médica previa.
“Lo importante es que la paciente entienda que hoy hay más opciones. La tecnología puede convertirse en una herramienta útil cuando está bien indicada, cuando se explican con claridad sus alcances y cuando forma parte de un abordaje médico responsable”, señaló el doctor.
Según explicó el especialista, este tipo de procedimiento se realiza en consultorio, no requiere incisiones y permite reintegrarse a la rutina el mismo día. El protocolo clínico suele plantearse en sesiones mensuales, con seguimiento posterior y eventual mantenimiento, dependiendo de la evolución de cada caso y es realizado por el equipo profesional de mujeres, para mayor comodidad y respeto a la intimidad de las pacientes.
Además, subrayó que no todas las pacientes son candidatas al procedimiento, por lo que la valoración previa resulta indispensable. El examen médico permite identificar contraindicaciones como embarazo, menstruación activa, infecciones vaginales o urinarias, cirugías ginecológicas recientes, alteraciones en el Papanicolaou, ETS activas, trastornos de coagulación, lesiones vaginales y algunas enfermedades autoinmunes. Según indicó, esta revisión forma parte del cuidado responsable que exige toda tecnología aplicada a la salud íntima.
Para Rivera, “lo responsable es valorar a cada mujer, revisar síntomas, antecedentes, contraindicaciones y expectativas. No todas las pacientes son iguales y no todas requieren el mismo abordaje”, afirmó.
“El impacto de la menopausia no es solamente físico. Cuando una mujer empieza a sentir resequedad, ardor, dolor o cambios en su vida íntima, muchas veces también se afecta su autoestima, su seguridad, su forma de vincularse afectivamente y su equilibrio emocional. Es una etapa en la que algunas pacientes pueden sentirse más vulnerables, incluso con malestar subjetivo en su estado de ánimo o en su claridad mental. Sería excesivo decir que tratar la resequedad vaginal por sí sola previene depresión o demencia, porque no es así. Pero lo que sí vemos en la práctica clínica es que una mejor salud íntima puede ayudar a preservar comodidad, descanso, vida sexual, seguridad corporal y bienestar en la relación consigo misma y con su pareja”, concluyó el doctor Rivera.
La menopausia no debe asumirse como una etapa de resignación silenciosa. Muchas mujeres creen que deben acostumbrarse al malestar, al dolor o a la resequedad como si fuera normal aguantarlo, sin embargo, hoy hay opciones, y tecnología en Costa Rica para acompañar esta etapa con mayor dignidad, bienestar y calidad de vida.