La Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) alzó la voz para advertir que el prestigio y la credibilidad de la institución se han visto comprometidos tras la divulgación de un sondeo de intención de voto realizado por el Centro de Investigación Observatorio del Desarrollo el pasado 2 de setiembre.
La directora de la Escuela, Ericka Méndez Chacón, solicitó formalmente al centro retractarse de los resultados difundidos y cuestionó con firmeza la validez científica de la metodología utilizada.
“El uso de encuestas no aleatorias, como pueden ser las encuestas autoadministradas en línea, las muestras por conveniencia o los muestreos voluntarios de donde salen los ‘sondeos’, tienen limitaciones que han sido extensamente documentadas en la literatura científica”, declaró Méndez.
Según explicó, este tipo de métodos introduce “sesgos significativos” que comprometen la objetividad de los hallazgos.
Una práctica de ese tipo, advirtió, no solo desinforma a la ciudadanía, sino que erosiona la confianza en la propia Universidad de Costa Rica y “afecta su prestigio y credibilidad”
Los resultados del sondeo
El estudio divulgado por el Centro de Investigación Observatorio del Desarrollo colocó a los partidos Frente Amplio y Liberación Nacional al frente de las preferencias partidarias.
En un segundo bloque aparecieron el oficialismo y la Coalición Agenda Ciudadana, mientras que el resto de agrupaciones se ubicó en un tercer plano con menor respaldo.
En este sondeo, Álvaro Ramos del PLN supuestamente lidera la intención de voto.
[custom_embed id='1757105281430' post_id='1249947']Sin embargo, para la Escuela de Estadística, el problema no radica en las cifras publicadas, sino en la metodología que las sustenta.
El mismo Centro de Investigación Observatorio del Desarrollo advirtió de los resultados el mismo día de la publicación.
“Es importante destacar que este sondeo no constituye una encuesta probabilística y sus resultados no son extrapolables al electorado nacional. Los hallazgos reflejan las percepciones de un segmento específico de la población costarricense: digitalmente activa, con alto nivel educativo y mayoritariamente residente en el área metropolitana. El estudio aplicó rigurosos controles de calidad, incluyendo un algoritmo especializado para detectar y eliminar registros duplicados, garantizando la validez interna de los datos”, dijo la organización anteriormente.





































