Dólar barato, ¿qué pueden hacer las personas y las empresas para protegerse?
Divisa de Estados Unidos reporta las cifras más bajas desde el 2007
El comportamiento reciente del tipo de cambio en Costa Rica ha abierto un abanico de oportunidades —y también de riesgos— para hogares, empresas e inversionistas.
Con un dólar a la baja y una proyección similar para los próximos meses, la clave está en tomar decisiones informadas y estratégicas.
“En palabras sencillas: han estado entrando más dólares de los que el país demanda. Pesan exportaciones dinámicas, mayor inversión extranjera, financiamiento externo y una temporada turística fuerte”, explicó Juan Pablo Arias, estratega de inversiones de BN Valores.
A ello, hay que agregar el pago de las obligaciones tributarias por parte de las empresas, lo cual, ha hecho que ingresen más dólares a la economía.
Este contexto de abundancia de divisas ha presionado el precio del dólar hacia abajo, generando efectos diferenciados según el perfil económico de cada actor.
Para este lunes, el tipo de cambio cerró en ¢465 en el Mercado de Monedas Extranjeras. Esto significa que la divisa de Estados Unidos reporta las cifras más bajas desde el 2007.
Para los consumidores, un dólar barato puede traducirse en beneficios inmediatos. Por ejemplo: Viajes internacionales más accesibles, al requerir menos colones para gastos en el exterior, compras en línea más económicas, especialmente en plataformas que operan en dólares y el pago de deudas en dólares, que se vuelve menos costoso en términos de moneda local.
No obstante, quienes reciben ingresos en dólares deben ser cautelosos, ya que su poder adquisitivo en colones disminuye en este entorno.
En este caso, si se gana en dólares, convertir el dinero de forma gradual para promediar el tipo de cambio y proteger el flujo de caja es lo ideal, según los expertos.
En el caso de las empresas, el impacto es más complejo. Aquellas que importan bienes o insumos encuentran una ventaja en costos, mientras que las exportadoras pueden ver reducidos sus ingresos en colones.
Ante este escenario, especialistas coinciden en que la gestión del riesgo cambiario es fundamental.
Por ello, las empresas deben adoptar herramientas que les permitan proteger sus márgenes y estabilidad financiera.
Una de las principales opciones son las coberturas cambiarias, instrumentos que permiten fijar desde hoy el tipo de cambio para operaciones futuras.
Desde el Banco Nacional (BN), se ofrecen este tipo de soluciones tanto para empresas como para personas con flujos claros en dólares.
Estas coberturas permiten alinear ingresos y gastos futuros —como importaciones, contratos o pagos programados— con un tipo de cambio previamente acordado, reduciendo la incertidumbre.
Las coberturas cambiarias tienen como objetivo mitigar el riesgo asociado a la volatilidad del tipo de cambio y asegurar la rentabilidad de las operaciones en moneda extranjera.
De acuerdo con Rodolfo Herrera, presidente ejecutivo de DAVIbank, estas herramientas se presentan en dos modalidades principales: Con entrega: implica el intercambio real de monedas en la fecha pactada y Liquidación financiera: no hay intercambio físico de divisas; se calcula la diferencia entre el tipo de cambio acordado y el vigente en el mercado.
Ambas opciones permiten a las empresas estabilizar su flujo de caja y protegerse frente a movimientos adversos del mercado.
El contexto cambiario abre oportunidades, pero también riesgos.
Expertos recomiendan amortizar deudas, fijar límites de gasto, proteger márgenes y mantener la diversificación para tomar decisiones financieras más sostenibles ante la volatilidad del tipo de cambio.
| Sector | Recomendaciones |
|---|---|
| Familias |
|
| Empresas y pymes |
|
| Inversionistas y ahorrantes |
|