Difícil regular contaminación en playas
No se había determinado la norma porque en el sector público todo es por prioridades, indicó Ana Villalobos, directora de Protección al Ambiente Humano. Gerson Vargas/La República
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Hay al menos 32 en alto riesgo sanitario

Difícil regular contaminación en playas

País no tiene norma para medir la toxicidad

La ausencia de una norma que indique cuál es el límite de contaminantes en el agua es lo que impide crear procedimientos para regular a las empresas que vierten residuos en las playas del país.

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Por esta razón las 84 áreas rectoras del Ministerio de Salud realizan un censo de los comercios y plantas de tratamiento cercanos a los sitios detectados como peligrosos, para saber cuáles son los niveles de contaminación que descargan.
Por otra parte la institución realiza un muestreo de coliformes fecales en 21 playas para determinar el promedio de sustancias tóxicas que emiten las industrias, así lograrán determinar hasta cuánto es permisible, sin causar daños a la salud y ambiente.
Las pruebas se realizan en conjunto con la Universidad Nacional, de ese resultado saldrá una norma; es decir un dato que indique el máximo de toxicidad y si es sobrepasado las empresas serían sancionadas.
El país tampoco cuenta con una clasificación de ríos que indique cuáles son los más contaminados y los menos afectados por los vertederos industriales, tarea que planifica y desarrollará la Dirección Nacional de Aguas del Minae en 2014.
Se espera que los resultados de ambos documentos sean aplicados a partir del próximo año, para revertir los efectos de la contaminación en el recurso hídrico.
La falta de estos datos le ha impedido al país generar una limitante para quienes depositan sustancias tóxicas en el agua, pues no se sabe hasta qué punto son peligrosas.
Como parte de los permisos de funcionamiento las empresas deben contar con plantas de tratamiento de agua, pero no hay datos que indiquen el máximo de coliformes permitido en el agua que descargan.
Esta medida fue tomada tras el informe de la Contraloría General de la República en febrero pasado, donde se indicó que al menos 32 playas no son aptas para recreación por estar en riesgo sanitario, según el Laboratorio de Aguas.
Quepos, Azul, Tárcoles, Portete son algunas de las playas señaladas con máximos niveles de toxicidad, que no deben ser usadas.
Mientras que otras como Brasilito, Manzanillo, Sámara, en Guanacaste, Hermosa y Esterillos en Puntarenas; así como Jacó, Herradura y Puerto Viejo están con niveles muy altos de contaminación.
El Ministerio de Salud actúa por oficio en los casos donde se descubre a una empresa que vierte desechos o aguas sin tratamiento en ríos y playas.
“Necesitamos determinar hasta qué punto de toxicidad es saludable y cuándo pone en riesgo la salud para limitar a las empresas”, explicó Ana Villalobos, directora de Protección al Ambiente Humano.

Angie Calvo
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@La_Republica

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