La construcción sostenible ya no es una meta lejana, sino una necesidad inmediata para Costa Rica.
En 2024, el sector tramitó más de 10 millones de metros cuadrados de obra, aportó un 11,4% al Producto Interno Bruto (¢4,8 billones) y generó más de 489 mil empleos, según datos del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) y la Cámara Costarricense de la Construcción (CCC).
Este peso económico lo posiciona como un actor clave para liderar la transición hacia modelos de menor impacto ambiental, donde la elección de materiales con baja huella será determinante para el futuro de la industria.
“Evitar los materiales de mayor impacto con alternativas viables, de menor impacto, cuando sea posible. Cambiar la forma de pensar, abriendo campo a la innovación y soluciones no tradicionales de construir. Optimizar los procesos de producción y de diseño. Esto debe ser la nueva forma de ejecutar proyectos, construyendo con más inteligencia”, dijo Nicolás Ramírez, director ejecutivo del Green Building Council Costa Rica.
Esto toma mayor relevancia considerando que, a nivel mundial, el sector consume el 36 % de la energía, produce el 38 % de las emisiones relacionadas con ella y utiliza la mitad de los recursos naturales del planeta.
Christophe Levy, director científico del Centro de Innovación de Holcim en Francia, advirtió que sin medidas concretas, los materiales de construcción podrían representar hasta un 60% de las emisiones globales para 2050.
En esta línea Holcim propone una estrategia basada en operaciones sostenibles, materiales de bajo carbono, construcción eficiente y reciclaje.
Un ejemplo es Recygénie, un complejo habitacional en Francia hecho con concreto 100% reciclado mediante la tecnología ECOCycle®, que redujo la huella de carbono en 15% y conservó más de 6 mil toneladas de recursos.
Costa Rica ya cuenta con soluciones similares en el mercado, como concretos permeables, techos verdes y construcción modular, capaces de reducir hasta un 80 % del material en obra y acelerar los tiempos de ejecución.
Estas tecnologías se presentaron durante la Jornada de Construcción Sostenible, organizada por la Cámara Costarricense de la Construcción, expertos del sector privado, académico y técnico, donde también se discutieron las tendencias y tecnologías que marcarán el camino hacia edificaciones más limpias y resilientes.
Randall Murillo, director ejecutivo de la CCC, enfatizó que el desarrollo debe ir de la mano con la sostenibilidad: “Las obras de hoy deben anticiparse a los retos del mañana: reducir emisiones, optimizar recursos, impulsar la eficiencia energética y generar valor para las comunidades”.
Además del trabajo con materiales, la capacitación técnica y el acceso a conocimiento también serán determinantes para acelerar este cambio, por eso, Holcim lanzó recientemente la Academia de Construcción Sostenible, una plataforma gratuita de formación técnica para profesionales de la región, con contenidos sobre economía circular, eficiencia térmica, soluciones constructivas de bajo impacto y más.
Costa Rica tiene el potencial para convertirse en un referente regional en construcción sostenible, pero lograrlo requiere una visión compartida y una colaboración activa entre instituciones públicas, empresas privadas, centros de investigación y la ciudadanía.