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Con los dientes apretados

Dinia Vargas dvargas@larepublica.net | Lunes 10 febrero, 2014

Duelo de capitanes; Gabriel Badilla del Saprissa va con todo a rematar de cabeza y salta Roberto Wong. www.imagenesencostarica.com/La República


Con los dientes apretados

Saprissa saca sudado triunfo ante Puntarenas tras no liquidar en la primera parte

Saprissa mostró ayer dos caras completamente diferentes, la del primer tiempo solvente, fuerte, segura y con gol, y la del segundo, impreciso y lleno de dudas.
Los morados repitieron el mismo 11 que ante Uruguay, y salieron con todo a buscar el gol. Asfixiaban al rival, eran dueños del balón. Angulo y Colindres abrían la cancha, y ponían a sufrir a los chuchequeros.

Olía a gol hasta que Colindres se asoció con Michael Barquero para sacar un centro y en el primer poste marcó Ariel Rodríguez.
Puntarenas era un bote a la deriva, la línea de cuatro era vulnerada con facilidad. Para Rafael Núñez la tarea de marcar se le hacia interminable, con la poca ayuda de Cunnigham y Flores. Y el pequeño Daniel Quirós se desperdiciaba en una posición extraña para él, de creador.
Saprissa hacía fiesta, con centros, se encontraba a cada rato con Bolívar. Machado, Colindres, Guzmán y hasta el propio Ariel tuvieron para marcar, pero fallaron en la definición, lo que no hizo Russell quien no perdonó un centro atrás de Colindres y puso el 2-0.
Fue un primer tiempo muy ameno para los locales, que disfrutaron y tuvieron poca intervención de sus defensas y portero Luis Michel.
Para el complemento, el Puerto salió con otra cara, más luchador, con disposición de remar por lo menos. Le robaron el balón a los tibaseños y Diego Brenes tomó el timón.
Busca recortar, pero el partido se suspendió por un susto que dio Núñez al tener que ser trasladado al hospital tras chocar su cabeza con la de Watson.
Y Saprissa se perdió. Bostal a fuerza le ganó a Gabriel Badilla un balón que le había filtrado Brenes, quitó a Waston y remató al ángulo para vencer a Michel.
Los porteños sintieron que podían ir por más, los morados apretaban los dientes mientras Rodríguez falló el gol de la calma a pase del debutante Arauz.
El aficionado pidió a Saucedo y González complació entre los aplausos. Los ocho minutos de reposición se hicieron eternos, Bostal perdió la cabeza y se fue a la ducha, y el boliviano vio cómo dos balones pasaron frente a él sin poder llegarles.
Por fin llegó el pitazo final, para que los morados soltaran un suspiro y sumaran así su segunda victoria al hilo en todo el campeonato.

Dinia Vargas
dvargas@larepublica.net
@dvargasLR





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