Andrea Agüero transformó su mayor miedo en la fortaleza para alcanzar el bicampeonato mundial
La tica revalidó el título mundial en los Adaptive CrossFit Games 2026
La atleta costarricense Andrea Agüero conquistó por segundo año consecutivo la medalla de oro en la categoría Visión, resultado que la consagró como campeona mundial de CrossFit adaptado.
La República conversó con la deportista sobre su camino, sus experiencias y su visión de cara al futuro.
El camino hacia el triunfo no ha sido sencillo. La poca experiencia que acumula compitiendo en la modalidad adaptada y el hecho de que su discapacidad la obliga a participar con los ojos vendados han representado importantes desafíos durante su carrera.
Andrea cuenta con una condición congénita que combina retinosis pigmentaria y enfermedad de Stargardt, dos patologías asociadas con un deterioro progresivo de la visión.
Esta condición la llevó a enfrentar uno de sus mayores temores: competir sin utilizar su sentido de la vista, un reto que logró superar para conquistar el título mundial.
“Creo que la venda, a diferencia del año pasado, no representó un impedimento. Siento que ya la manejo bastante bien. No deja de ser algo estresante para mí porque implica acercarme a uno de mis mayores miedos, que es vivir sin ver completamente. Sin embargo, estoy entendiendo que es una herramienta que utilizo únicamente para estas competencias específicas y trabajo para llevar mi cuerpo al mejor nivel posible con la venda en los ojos”, dijo Agüero.
Después de varios años dedicada a su pasión por el CrossFit, pero sin encontrar un espacio competitivo en el que pudiera desarrollarse plenamente, la costarricense no solo logró identificar la categoría adecuada para sus condiciones, sino también potenciar sus capacidades en igualdad de condiciones.
“En realidad, ha sido como un abrazo a la Andrea que durante mucho tiempo se preocupó por intentar competir con personas sin discapacidad, porque siempre fui esa atleta que buscaba adaptarse a las competencias al no encontrar una categoría que se ajustara a mis condiciones. En esta categoría me siento mucho más segura. Puedo dar mi 100 % y eso me permite llevar mi cuerpo a un excelente nivel, pero de una manera más segura”, comentó Agüero.
Sus logros deportivos también le han permitido abrir espacios de conversación y generar mayor conciencia sobre su condición, además de impulsar oportunidades que anteriormente no consideraba posibles.
“Creo que estos triunfos me han permitido hablar más abiertamente sobre mi discapacidad y darle mayor visibilidad a mi condición. Siempre he sentido que aquello de lo que no se habla muchas veces la gente no lo conoce, no lo entiende y no logra verlo. Esta experiencia me ha abierto muchas puertas para conversar sobre mi condición, sobre lo que viene en el futuro y para demostrarle a la gente, y a mí misma, que muchas veces no se trata únicamente de querer lograr algo, sino de tener la determinación de intentarlo y entender que no existen límites”, indicó Agüero.
Tras alcanzar el bicampeonato mundial, la atleta reafirmó su intención de continuar evolucionando en la disciplina y convertirse en una referente del CrossFit adaptado.
“Este año quería asegurar esa victoria. Quería demostrarme a mí misma que lo del año anterior no fue casualidad y que, a partir de aquí, solo queda seguir creciendo. Mientras tenga las capacidades físicas y mentales para hacerlo, voy a continuar intentando competir al más alto nivel en la élite del CrossFit”, concluyó Agüero.