6 procesos y ningún camino consolidado: inestabilidad en el banquillo de la Sele desde 2018
Desde Matosas hasta Batista, por la Tricolor han pasado diversos directores técnicos, pero ninguno logró mantenerse hasta completar el ciclo previsto
A la Selección de Costa Rica le ha costado encontrar estabilidad en el banquillo desde la salida de Óscar Ramírez en 2018.
A partir de entonces, la Federación Costarricense de Fútbol (FCRF) ha intentado, con poco éxito, establecer procesos a largo plazo.
Tras el Mundial de Rusia 2018, el Comité Ejecutivo de la FCRF buscó un estratega con el perfil necesario para replicar los dos procesos anteriores: el primero, con Jorge Luis Pinto, y el segundo, con Óscar “Macho” Ramírez, ambos de una duración superior a 1.000 días en el banquillo de la Tricolor.
En octubre de 2018 se oficializó la llegada de Gustavo Matosas. El timonel fue elegido para guiar a la Sele a su tercera Copa del Mundo consecutiva y llegó con un cartel llamativo, tras haber dirigido clubes como Peñarol, de Uruguay; América, de México; y Estudiantes de La Plata, de Argentina.
En 2019, poco antes de cumplir un año al frente de la Tricolor, presentó su renuncia por una oportunidad para dirigir al Atlético San Luis de la Liga MX, dejando un saldo de ocho partidos, con cinco derrotas y tres victorias.
La única apuesta de la Fedefútbol por un costarricense entre 2018 y 2026 fue Ronald González, quien estuvo en el banquillo del combinado nacional durante 619 días.
Desde su llegada en 2019 hasta 2021, el tico cosechó siete derrotas, cinco empates y una victoria, desempeño que provocó su prematura salida.
Finalmente, en su tercer intento, la FCRF encontró en el colombiano Luis Fernando Suárez al director técnico que llevaría a la Sele al Mundial de Qatar 2022.
El camino del timonel no fue sencillo y, aunque consiguió el boleto a la cita mundialista, lo hizo vía repechaje, con una victoria por 1-0 ante Nueva Zelanda.
En las dos Copas Oro en las que participó, la Tricolor quedó fuera en cuartos de final y el balance final fue de 17 triunfos, siete empates y 12 derrotas.
Los resultados en la Copa del Mundo no le favorecieron y anticipaban el fin de su era, pero una renovación previa al Mundial, con vigencia hasta 2026, retrasó el proceso.
El proyecto de Suárez fue el más extenso en estos años, con una duración de 759 días, pero los ocho partidos posteriores a la cita mundialista, con cinco derrotas, obligaron a la FCRF a pagar una cláusula de salida de casi $500 mil.
El técnico argentino llegó en noviembre de 2023. Aunque comenzó con una temprana eliminación de la Liga de Naciones, Alfaro enderezó el camino y, pese a registrar cuatro derrotas, cinco victorias y dos empates, mostraba una curva ascendente de rendimiento.
Alfaro es recordado por rescatar un empate ante Uruguay, en un amistoso, y, en la Copa América, otro empate contra Brasil y una victoria ante Paraguay, selección que posteriormente terminó pagando la cláusula de rescisión para ficharlo.
El mexicano Miguel “Piojo” Herrera llegó en 2025 con el objetivo de clasificar al Mundial 2026.
Pese a que su balance fue de siete victorias, tres empates y tres derrotas, la falta de contundencia en la eliminatoria mundialista provocó que Costa Rica perdiera el boleto a la Copa del Mundo.
La más reciente apuesta de la FCRF fue el argentino Fernando Batista, quien estuvo poco más de seis meses al frente de la Selección, cayó en cinco ocasiones, consiguió un empate y no conoció el triunfo, rendimiento que terminó provocando su temprana salida el 28 de setiembre de 2026.