La aprobación del Presupuesto exige sensatez
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Esperamos que aparezca la madurez política que logre un acuerdo para la aprobación de un presupuesto nacional, el mejor posible tomando en cuenta la situación actual del país. Esperamos también ayuda económica y tecnológica de los países más contaminantes


La aprobación del Presupuesto exige sensatez

En medio de la gran incertidumbre sobre lo que ocurrirá con el Presupuesto Nacional, otros problemas, no menos importantes porque afectan la economía y la vida en el país, están ahí y no deben soslayarse.
Con respecto a lo primero, esperamos que aparezca al fin la madurez política que logre un acuerdo para la aprobación, en tiempo, de un presupuesto nacional, el mejor posible tomando en cuenta la situación actual del país.


El hecho de que sea esta la primera ocasión en mucho tiempo, en que tenemos una Asamblea Legislativa tan dividida y un problema de déficit fiscal delicado que requiere atención y no seguir transfiriéndolo hacia adelante, indica la urgencia de sensatez política para gobernar el país. Es necesario, sin paralizarnos, ir enmendando poco a poco serios viejos errores que vemos ahora convertidos en amenazante bola de nieve.
El mínimo de madurez política y sensatez es suficiente para comprender que la suma de fallas acumuladas a lo largo de muchos años no se podrán solucionar en un momento.
Pero tampoco es aceptable dar continuidad a esas fallas de políticas anteriores.
Lo otro es que el país debe continuar su camino y debe hacerlo del mejor modo, con respecto a problemas nuevos que son, igualmente, la consecuencia de dirigir, esta vez al mundo, por una senda no del todo inteligente y previsora.
La visita al país de David King, representante para cambio climático del Ministerio de Relaciones Exteriores del Reino Unido, ha sido para hablar de cambio climático, seguridad hídrica y energética.
En efecto —nada que ignoremos— hay un enorme reto, especialmente para las ciudades en países en desarrollo, que serán las más afectadas por un cambio climático que pasó de la teoría a la realidad ya.
Esto es algo que también, al igual que los problemas nacionales, se ha venido gestando a lo largo del tiempo, mediante unos estilos de vida creados por los países más desarrollados, que no se concibieron ni manejaron de modo que fueran sostenibles.
Países como el nuestro, pequeños pero con fuerte conciencia ambiental, que han dado muestras palpables de esfuerzos para la conservación de la naturaleza, tienen una población apta para vivir en las que ahora han llamado ciudades inteligentes.
Para llegar a ellas, Costa Rica lo que necesita son recursos económicos y tecnológicos de los grandes países contaminantes para cambiar, por ejemplo, uno de los principales problemas que tenemos enfrente, uno de los errores que antes mencionábamos como fallas en las políticas nacionales: el transporte de mercaderías y de personas, y así superar este aspecto contaminante y agobiante para todos.


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