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Volatilidad preocupa a productores de soya en Brasil

Rio de Janeiro
Xinhua

La caída en las últimas semanas de poco más de 10% en los precios internacionales de la soya ha suscitado incertidumbre entre los productores de Brasil.
La soya en grano y harina es el principal producto de exportación de Brasil, que tiene a China como su principal cliente.
Según analistas, las cotizaciones de la soya van a la baja en medio en contraste con el alza en los insumos, lo que desequilibrará la producción y la comercialización.
En la bolsa de mercaderías de Chicago --de referencia mundial para la cotización del grano-- los precios mantienen una tendencia descendente en el mediano plazo a pesar de algunas alzas leves.
En Brasil, el saco de 60 kilogramos bajó 10,32% en lo que va de agosto a $26,93, según el índice del Centro de Estudios Avanzados de Economía Aplicada (Cepea) de la Universidad de Sao Paulo, una de las principales referencias en el sector.
Los factores que han empujado los precios a la baja incluyen las perspectivas de una buena cosecha en Estados Unidos, el principal productor global, y mayor producción en Brasil, Argentina y China.
La cosecha en Brasil cerró en fecha reciente con un volumen histórico de 60 millones de toneladas.
Otros factores que suprimen los precios son la venta de contratos a futuros, la tendencia a la recuperación del dólar, la baja del petróleo y las perspectivas de una menor demanda ante un enfriamiento global de la economía.
El coordinador científico del Cepea, Geraldo Sant'Ana Barros, descartó que el descenso de la soya sea definitivo.
Los fundamentos del mercado apuntan hacia una escasez relativa debido a una mayor demanda a causa del crecimiento de la población mundial y mayores ingresos de los consumidores, agregó.
Aunque los agentes del mercado prevén una contracción en las economías desarrolladas y emergentes, tienen dudas sobre la magnitud y si de hecho ocurrirá.
Según los expertos, la especulación encareció la soya 78% en el primer trimestre de este año respecto de igual periodo de 2007 en la bolsa de Chicago.
Para los productores brasileños el escenario es de preocupación e incertidumbre.
La consultora brasileña AgRural dijo en un informe que más del 86% de la cosecha de este año en Brasil fue vendida al cierre de julio, lo cual benefició a los productores que aprovecharon precios por encima del promedio histórico.
Pero ahora enfrentan para la próxima cosecha un escenario de altos costos de producción y menores precios para la soja.
Para la patronal Confederación Nacional de Agricultura (CNA) hay un desajuste en la producción brasileña, pues los costos de producción aumentaron este año 54% con una contracción de 17% en los precios de las últimas semanas.
El principal impacto de costos lo representó el fertilizante básico para soja, que se encareció entre 87 y 136%, en comparación con la temporada de 2007.
El grupo consultor internacional Agri Benchmark dijo que Brasil tiene los costos de producción de soya más altos entre otros competidores, con una diferencia de entre $170 y $280 por hectárea respecto de Argentina y Estados Unidos.
Esta menor competitividad relativa se debe a un aumento en la demanda de fertilizantes y a una deficiente infraestructura para comercializar la producción.
Según los expertos, los agricultores brasileños están en desventaja frente a sus competidores para soportar una caída en los precios de la soya sin sacrificar su productividad y su posición en los mercados.

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