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Jueves 14 Febrero, 2008

Unificación y resurgimiento de China


Desde 1945 Taiwán ha estado bajo el régimen político de la República de China, el estado que gobernaba toda China hasta el final de la Guerra civil entre el Kuomintang y el Partido Comunista de China, cuando estos últimos se hicieron con el poder en el continente.
La victoria comunista en la Guerra Civil China en 1949 marcó el comienzo de la división de China en dos estados que ha continuado hasta la actualidad. Mientras los comunistas liderados por Mao Zedong se hacían con el poder en la China Continental, las fuerzas leales al antiguo régimen de la República de China se replegaron a la isla de Taiwán, desde donde se reorganizaban para reconquistar el continente.


El poder militar de las fuerzas del Partido Comunista de China permitió unir bajo un estado unificado el continente chino, asumiendo que la conquista de Taiwán sería fácil y pronto.
No obstante, el inicio de la Guerra de Corea en 1950 levantó la alarma en el Gobierno de Estados Unidos, que veía cómo toda Asia Oriental estaba cayendo en manos de regímenes comunistas.
Desde entonces y con el apoyo económico y militar de Estados Unidos, el antiguo régimen chino se ha mantenido en la isla de Taiwán, dando lugar a una compleja situación jurídica y diplomática.
Después de 1949, el régimen de la República de China continuó reclamando su condición de Gobierno legítimo de toda China, conservando el reconocimiento diplomático, de un número grande de países hasta los años 1970, cuando la mayor parte del mundo pasó a reconocer a la República Popular.
La República de China dejó de ser miembro de las Naciones Unidas en 1971, cuando los países miembros votaron a favor de que la República Popular ocupara el asiento correspondiente a China en la organización.
China reitera que Taiwán ha formado parte inseparable del territorio continental desde la antigüedad, por lo que existe solo una China en el mundo y el gobierno de la República Popular China es el único gobierno legal que representa a la totalidad.
La República Popular de China inició un proceso de reformas económicas en 1978 con el objetivo de primeramente reducir la pobreza, pero actualmente los objetivos han cambiado y se perfilan como los nuevos líderes en el mundo comercial, tecnológico y económico.
Concretamente, China puso en práctica una dinámica de crecimiento en una economía retrasada, convirtiéndola en el mayor receptor de inversión extranjera directa del mundo, con un crecimiento económico de un 9% anual y posicionándola como la sexta economía más grande del mundo comercial.
El resurgimiento de China como potencia implica una ampliación en el mundo comercial. Las ventajas son obvias porque si la economía china crece esta demandará más recursos para las inversiones, y negocios abriendo espacios para la creación de bienes y servicios.


Luis Fernando Allen Forbes