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Viernes 31 Diciembre, 2010

Opinión del redactor
Una vara que no entiendo

Gaetano Pandolfo
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“Carreteras, puentes, barrios y hogares devienen mataderos. El desempleo aumenta, lanzando a miles a la pobreza extrema. El régimen electoral se cuestiona, ya no tanto por hechos pasados, sino por la persistente e impune arrogancia del Ejecutivo de meterse de contrabando en la campaña electoral. Algunos ministros y otros funcionarios mienten sin pudor. Ante un ministerio paralítico y mudo, se irrespeta el Código de Trabajo, no solo con covachas insalubres como las del Guanacaste, donde hasta falleció un inmigrante, sino con el no pago del salario mínimo”.
Cuando leí esto, escrito por un columnista de opinión costarricense, de altísimo nivel intelectual, supuse que se estaba refiriendo a Zimbaue, Haití o Burundi, pero resulta que no, hablaba de Costa Rica, esa Costa Rica gobernada hoy y según opinión de otros profesionales de pensamiento similar, por un nuevo Hugo Chávez, dispuesto a saltarse la constitución, la contraloría, el tribunal de elecciones y todas las leyes, con aún no sé qué propósito.
También el querido presidente de un partido político con colores de equipo de fútbol, nos dejó de herencia en su chispeante columna antes de salir de vacaciones, no diez, sino 20 plagas de Egipto, trasladadas y recargadas al corrupto régimen actual, como lo llama el curita, que mamó en su momento de la teta con los colores políticos que hoy busca destruir.
Igual anda por ahí una argentinita muy simpática, que no pierde oportunidad de hacer mofa sobre el trabajo de la tiranía.
La vara que yo no entiendo es esta, para ver si alguien me lo explica.
Si este gobierno es tan malo y sus componentes banda de corruptos delincuentes… ¿por qué les molesta que apoye a la candidata de su color?
No es por la prohibición del Código Electoral.
¡Qué va!
La vaina anda por otro lado.
De lo contrario, deberían estar felices de que los funcionarios de tan desastrosa administración y principales responsables de este “agüevadísimo” diciembre que padecieron los costarricenses y que llevó a empresarios y chinameros a la quiebra total, apoyen a la “oficialista”.
Porque esto, que se le pegue esta lepra, perjudica a la señora. ¿O no?
Recuerden aquello: dime con quién andas y te diré quién eres.