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Domingo, 16 de diciembre de 2018



FORO DE LECTORES


Una campaña insípida

| Martes 03 noviembre, 2009


Una campaña insípida

Para Laura Chinchilla, el asunto es decirle a la gente “adelante”, y el problema está resuelto. Otto Guevara hace fuerza de cara, para promocionarse como enérgico e intransigente ante la inseguridad, y Ottón Solís proyecta un mesiánico mensaje sobre el país que queremos, de cuya autoría nos enteramos por la firma al final del spot.
Si lo que están divulgando hoy por los medios Laura, Otto y Ottón representa una muestra de lo que será su mensaje al electorado, de seguro tendremos una campaña sosa, sin músculo ni profundidad en los grandes temas del país y de la población.
Decir “adelante”, a secas, es sinónimo de no decir nada. Es recurrir a una palabra que define una orientación, pero que si no se le ponen contenido, fuerza y objetivos, vale lo mismo que decir chayote.
El libreto fundado en la fuerza, el argumento efectista sobre los temas que están en la superficie, particularmente el de seguridad, puede impactar a un sector del electorado, pero no al mayoritario ni mejor informado.
En cuanto a la campaña bautizada como “despertares”, su carácter no confrontativo, y la ausencia de referencias concretas a la realidad del país, aparece más como una evocación religiosa que como un mensaje político.
Falta ver el despliegue del mensaje que hagan Luis Fishman por parte de la Unidad y Rolando Araya por Alianza Patriótica, además de las otras agrupaciones con candidatos presidenciales, para tener el panorama completo. Pero lo que están mostrando hasta ahora quienes copan las pautas publicitarias en radio y televisión, deja más ausencias que argumentaciones.
Montada en la popularidad de que goza la actual Administración, según las diversas encuestas de opinión, Laura se ve relevada del esfuerzo por pensar y hacer planteamientos de fondo sobre la realidad nacional.
Lo de Otto es una campaña populista, que recurre a las fórmulas efectistas y lo ponen a él como actor único en un libreto que no dice mayor cosa, obviando que el tema de seguridad es un asunto de inteligencia y conocimiento, más que de fuerza.
Los mensajes de Ottón quieren ser propositivos, rehuyendo el enfrentamiento, pero en una campaña electoral quien no confronta, está fuera del debate.
La sociedad civil, a través de sus diferentes organizaciones e instituciones, ha construido toda una “agenda nacional”, donde figuran los principales temas del país y de la población: educación, seguridad, el ambiente y la utilización racional y sostenible de los recursos naturales. También, el transporte público, la infraestructura vial, el costo de vida, el empleo y la salud figuran como temas prioritarios en esa agenda nacional.
En ese sentido, el qué hacer de cualquier plan de gobierno para los próximos cuatro años, está resuelto. Sobre lo que deben exponer los candidatos, y muy claramente, es en cuanto al cómo pretenden realizar los proyectos de la agenda nacional y sus propios proyectos y, quizá lo más importante, con qué se va a financiar esa obra de gobierno.
Debe tomarse muy en cuenta que esta Administración va a dejar al país con un elevadísimo endeudamiento interno y externo, lo que obliga a que, desde ya, el tema de la reforma fiscal se asuma con responsabilidad y diligencia.
Se requiere una reforma fiscal para impulsar obras de desarrollo nacional y bienestar popular, para disminuir los altos índices de inequidad social que privan en el país. Inclusive, los grandes temas sobre seguridad tienen posibilidad de realización, en el tanto cuenten con recursos económicos suficientes, y eso solo se logra poniendo a tributar como se debe, a los que permanentemente multiplican sus fortunas.
Faltan cerca de 90 días de campaña. Los costarricenses merecemos una contienda de calidad, donde se aborden los temas de interés nacional con inteligencia, y con la crudeza que el debate demande. Es decir, todo lo contrario de lo que hasta ahora se está haciendo.

Franklin Carvajal B.