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Una alcancía colectiva

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Desde los primeros años de la infancia se les enseña a los niños que depositar sus monedas en una alcancía — generalmente en forma “chanchito”— es lo que les permite adquirir sus juguetes y otros deseos propios de la edad. Crecemos y el objetivo no cambia demasiado, se nos dice que ahora ahorramos depositando el dinero en cuentas corrientes y demás instrumentos financieros.
Lo anterior está bien, sin embargo muchas veces se entiende que ahorrar es sinónimo de guardar, cuando en la sana teoría, ahorrar implica sacarle el mayor provecho al dinero para que rinda más y así lograr cumplir con metas financieras específicas. Por lo tanto, la búsqueda esencial del ahorro debería ser maximizar los recursos y de esta manera obtener mayores beneficios.
Los Fondos de Inversión vienen a cambiar este concepto, ya que son en sí una alternativa de ahorro que además de ser flexible, es diversificada puesto que invierten en numerosos instrumentos. No tienen vencimiento ni requieren renovaciones, por lo que son muy cómodos. Además permiten disponer del dinero con amplia facilidad (liquidez).
Por lo tanto, en la búsqueda de mayores rendimientos, se puede optar por invertir fácilmente en bolsa y rentabilizar ese dinero. Imagine tener la posibilidad de comprar títulos valores del Gobierno y otras entidades tanto públicas como privadas sin el deber de tener grandes conocimientos en finanzas. Como inversionista, se tienen grandes beneficios de hacerlo de esta manera, sobre todo porque es la forma más barata de hacerlo y además porque brinda la posibilidad de acceder a alternativas financieras que de otro modo hubieran sido imposibles de alcanzar.
Para las personas, este sistema de ahorro individual en un fondo colectivo, permite encontrar opciones en Fondos de Inversión que además le permiten crear subcuentas para cumplir con objetivos financieros específicos: vehículo, vivienda, estudios… Además, brindan la posibilidad de crear deducciones automáticas a las cuentas bancarias de forma periódica para evitar las preocupaciones de olvidar invertir el dinero.
Para las empresas esto también puede ser un sistema muy útil. En la búsqueda de incrementar los ingresos y cubrir necesidades específicas de la organización, los Fondos de Inversión ayudan a ahorrar para sobrellevar precavidamente los gastos, tales como aguinaldos, gastos fijos, marchamos y demás necesidades empresariales.
De esta forma, los Fondos de Inversión resultan finalmente en una alcancía colectiva de aporte individual que les permite a los inversionistas además de ahorrar de manera fácil y flexible, obtener los mejores beneficios para cumplir esas metas económicas a corto, mediano y largo plazo.

Pablo Montes de Oca
Gerente general de BN Fondos

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