Logo La República

Miércoles, 14 de noviembre de 2018



EDITORIAL


Un año para aprovechar

| Lunes 03 enero, 2011




El mayor capital de Costa Rica es su gente. Invertir en mayor cobertura y calidad en salud y educación nos garantiza el futuro. Un año para lograrlo

Un año para aprovechar

Iniciar un año es siempre estimulante. Tener enfrente un nuevo período de 12 meses es un maravilloso reto y dependerá de cada uno de nosotros que al llegar al final podamos sentir la satisfacción de haber aprovechado cada minuto.
Ser mejores personas, obtener lo mejor para nuestro hogar y familia y contribuir a la Costa Rica mejor que todos queremos es la tarea que podemos iniciar hoy.
Lograrlo requiere un proyecto muy concreto, una buena planificación que detalle incluso las tareas semanales, y la firme decisión de cumplirlo.
En los últimos días del año viejo que acabamos de dejar atrás, muchos manifestaron lo que sabemos pero es bueno repetir constantemente: el mayor capital de Costa Rica es su gente y también sus recursos naturales.
Está claro pues, en qué se debe invertir para que eso siga siendo una realidad. Si los costarricenses son más educados y mejores trabajadores que los de otros países del istmo, y esto estimula a la inversión extranjera o nacional porque sabe que contará con ese recurso humano, eso es el fruto que se recoge por haber sembrado bien y cuidado la cosecha.
Sembrar bien es invertir en salud y educación para una total cobertura y una mejor calidad.
Las universidades no marchan al ritmo del mercado decía un titular de este medio en los últimos días de 2010. Un asunto de enorme profundidad y trascendencia. No solo hay que pensar en él, hay que actuar.
Las características del mundo en formación exigen nuevas profesiones y carreras técnicas, además de las existentes a las que no puede desechar. Siempre habrá una crisis, con su correspondiente caos, antes de que se comience a perfilar la nueva realidad que han forjado los adelantos.
La tarea es mayúscula porque se trata de formar a los educadores para que sean capaces no solo de realizar el proceso educativo requerido, sino de estimular lo suficiente a los estudiantes para que sean capaces de entusiasmarse y descubrir dentro del nuevo panorama educativo aquello que les gusta, en lo que podrán desplegar mejor su potencial.
Un reto gigantesco y un 2011 totalmente nuevo para llevarlo a cabo.