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Normalmente en estas fechas de descanso pensamos en planes de paseos y qué cosas entretenidas hacer para disfrutar una semana de relajación o diversión, otros están más involucrados en las actividades religiosas, trabajan o participan en los actos tradicionales de esta Semana Santa.

Cualquiera que sea su situación, sin importar su credo, considero que sería de gran provecho utilizar el tiempo para reflexionar sobre lo que hacemos, lo que nos hace falta, las metas que nos hemos planteado pero que siguen pendientes de cumplir y para donde enrumbar nuestro trabajo, familia, estudios y principalmente uno mismo. Sería bueno pensar en la introspección y hacer un alto en el camino.

Para lograrlo es importante plantearse algunas preguntas sobre el pasado, nuestra situación presente y lo que anhelamos para nuestro futuro.

1) ¿Qué he hecho en el pasado para llegar a donde estoy actualmente?: ¿He recapacitado sobre mis errores, aprendido la lección o sigo buscando culpables en los demás por nuestras fallas? Lo más sencillo es buscar culpables antes que asumir los errores propios, es necesario ser humilde para aceptar las cosas malas que de forma intencional o no he cometido. Si he afectado a otras personas, sería buen momento para pedir una disculpa. Estoy segura que aunque la otra persona no la acepte, al menos tendremos la consciencia más tranquila y en paz con uno mismo.

2) ¿Qué cosas estoy haciendo hoy para alcanzar mis sueños y metas de futuro?: Cuando uno está en el día a día, se pierde en un laberinto de actividades y dejamos de cuestionarnos por qué estamos haciendo lo que hacemos. En estas circunstancias lo ideal es hacer un alto en el camino, alejarse del laberinto de acciones y tareas y desde una perspectiva más distante de las carreras y el estrés diario. Así es más fácil ver el mapa de posibilidades, del camino recorrido y por dónde deseo continuar la ruta que me lleve a cumplir los sueños y metas propuestas sin desgastarnos tanto y sin perdernos.

3) ¿Cómo puedo transformarme para no ser una persona tóxica sino una luz para mí mismo y los demás?: Mucha gente habla de las personas tóxicas y cómo alejarse de ellas pero es sencillo hacerlo sin antes mirarse en el espejo y ver si realmente soy una persona optimista, emprendedora o si en algunos momentos transmito negatividad. Todos hemos pasado por circunstancias difíciles en donde no hemos sido un buen ejemplo a seguir. Para ser luz es importante en primer lugar respetarse a uno mismo (cuidarse física y mentalmente), respetar a los demás (no hacer chismes, no ofender ni decir cosas negativas de los otros) y el tercer paso es ayudar (proponerse cada cierto tiempo en qué acciones puedo hacer para ayudar a los otros de forma anónima y sin intereses de por medio).

4) ¿Qué es lo que más anhelo para mi futuro?: Algunos buscan fama, fortuna, comprar cosas pensando en que esto puede darles felicidad. Lo material siempre se gasta y termina en la mayor parte de los casos en basura. Ojalá anhelemos cosas más trascendentales como emprender una idea, viajar con las personas que más queremos, dedicar tiempo para el deporte y compartir con la gente que nos enseña cosas positivas, buscar mentores que sean nuestra guía y ser mentores de los que están detrás de nosotros. Busquemos ser ejemplo y no aferrarnos a lo material que en muchos casos lo que nos deja es más estrés y deudas. Si tratamos de vivir la vida siendo más austeros y simples, tendremos menos cosas de qué preocuparnos y más tiempo para disfrutar de la vida.

Ojalá que estos días nos ayuden a reflexionar, a meditar, a hacer introspección y permitirnos un espacio de calma para enrumbar un mejor camino, un mejor futuro. Amén.

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