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No solo para el viajero estadounidense o europeo somos un destino exótico, muchas veces desconocido, sino para gente del resto de América, desde Panamá hasta la Tierra del Fuego


Turismo diferenciado

Cuatro países del Istmo se han unido a Avianca – Taca para lanzar un nuevo imán que coadyuve a llamar la atención de los viajeros hacia la zona.
Se trata de paquetes vacacionales que en algunos casos ofrecen hasta un 40% de descuentos, bajo el lema “Descubre Centroamérica”, para quienes tengan como destino Guatemala, El Salvador, Nicaragua o Costa Rica.
La idea es que no solo quienes viajan por asuntos de negocios o laborales lleguen a estos países, sino aquellos que busquen un destino por placer, para tomar unas vacaciones.
Por otra parte, se trata de mostrarnos como región (aunque no esté completa) —no como países individuales—, y de promocionarnos también realizando un esfuerzo conjunto.
Son continuos estos esfuerzos del sector turismo que generan con frecuencia noticias sobre una u otra estrategia para atraer cada vez más visitantes a Costa Rica.
Es bueno. Son obvios los resultados para líneas aéreas y viajantes, de frecuentes descuentos en los vuelos de acuerdo con fechas o temporadas, así como de paquetes de diverso tipo que resultan atractivos y convenientes para muchos.
Sin embargo, cuanto más nos veamos como región, y no como países individuales, más esfuerzos deberíamos realizar, utilizando mucho la imaginación, para diferenciarnos y ofrecer un destino que se complemente, no que se repita.
Es sobre este tema que no tenemos demasiadas nuevas generalmente.
No solo para el viajero estadounidense o europeo somos un destino exótico, muchas veces desconocido, sino para gente del resto de América, desde Panamá hasta la Tierra del Fuego.
No solo nuestra geografía (playas, volcanes o parques nacionales) son fuertes atractivos para estos visitantes, también lo son, y en gran medida, nuestros productos provenientes del agro y de la agroindustria (tan diferentes a los de otras latitudes).
Sin embargo, este sector, al haber sido desde hace bastantes años una especie de “cenicienta”, se ha desperdiciado en este sentido.
Existen, pero son excepciones, las fincas productoras preparadas para acercar a los visitantes de otras zonas a las formas de producción y al contacto mismo, directo y palpable, con productos que llegan a sus mesas (importados) sin que tengan idea de las características de los lugares de origen, los cultivos y todo aquello que permite desde la siembra y la cosecha hasta la industrialización y exportación.
Otros países aprovechan mucho esta posibilidad. ¿Quién no sabe de los paquetes turísticos para conocer viñedos y bodegas elaboradoras de vinos, con todos sus productos derivados?
Tenemos mucho que mostrar en Costa Rica relacionado con la cultura y la producción agrícola. Solo falta prepararlo e incluirlo en los paquetes.
 



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